

pensamos en Ella, la Virgen,
tu Madre y nuestra Madre.
Nadie te esperó con más ansia,
con más ternura, con más amor.
Nadie te recibió con más alegría.
Te sembraste en Ella
como el grano de trigo se siembra en el surco.
En sus brazos encontraste la cuna más hermosa.
También nosotros queremos prepararnos así:
en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día.
¡Ven pronto, Señor. Ven a salvarnos!
Santoral
Introducción a la celebración
A las puertas de
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.
Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho, es la respuesta de
Hermanos: María es el modelo perfecto de fe y generosidad. Con su cooperación, Dios cumplió su promesa y envió al Salvador.
Que la gracia del Señor Jesús,
el Verbo hecho carne en María siempre Virgen,
permanezca siempre con ustedes.
– Tú viniste a cumplir la promesa del Padre.
Señor, ten piedad.
– Tú naciste de María por obra del Espíritu Santo.
Cristo, ten piedad.
– Tú hiciste de María el máximo modelo de fe y generosidad.
Señor, ten piedad.
Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda." Natán respondió al rey: "Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo."
Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra.
Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."" PALABRA DE DIOS.
Salmo (Sal 88, 2-5. 27. 29): Ante la maravilla anunciada por el Señor, el salmo canta y proclama el amor y la fidelidad de Dios. Participamos de esta oración, aclamando:
Cantaré eternamente las misericordias del Señor, / anunciaré tu fidelidad por todas las edades. / Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno, / más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.
"Sellé una alianza con mi elegido, / jurando a David, mi siervo: / "Te fundaré un linaje perpetuo, / edificaré tu trono para todas las edades."" R.
Él me invocará: "Tú eres mi padre, / mi Dios, mi Roca salvadora." / Le mantendré eternamente mi favor, / y mi alianza con él será estable. R.
Segunda lectura (Rom 16, 25-27): Dios tenía un secreto: enviar al Salvador. El misterio quedó revelado: se llama Jesucristo.
Hermanos: Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en los escritos proféticos, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén. PALABRA DE DIOS.
Evangelio (Lc 1, 26-38): Dios cumple su promesa de establecer su “casa” en medio de los hombres y elige a María como Madre de Jesús.
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?"
El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. PALABRA DEL SEÑOR
Credo
Proclamemos nuestra fe en la encarnación del Hijo de Dios en el seno de María, por obra del Espíritu Santo: Creo...
Oración de los fieles
Hermanos: Elevemos nuestra plegaria para que la salvación que trae Jesús alcance a todos los hombres.
A cada intención pedimos: Cúmplase en mí tu voluntad. ¡Ven, Señor Jesús!
Para que
Oremos.
Para que el pueblo argentino, tan devoto de
Para que la niñez y la juventud sean educadas a la luz de los valores evangélicos.
Oremos.
Para que nuestra comunidad parroquial, motivada por la disponibilidad de María, sea la “fiel servidora” de quienes más sufren y necesitan. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones, dando lugar a otras que reflejen las necesidades del momento y/o de la comunidad).
¡Dios de bondad! Ya que por el anuncio del Ángel conocimos
Dios quiso hacerse hombre por medio de María. Unámonos al himno de alabanza que, en nombre de todos, eleva el celebrante porque, en el seno virginal de María, ha brotado la salvación y la paz.
Padrenuestro
Al prepararnos a comulgar, pidamos, junto a María, que se cumpla en nosotros la voluntad de Dios: Padre nuestro...
Cordero de Dios
(Después de
Hermanos: Con María y como María, preparemos una “digna morada” en nuestro corazón al Señor que ya viene a salvarnos.
El Señor esté con ustedes.
Y que la bendición de Dios...
Queridos amigos: Animados por la compañía de María y la proximidad de


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