El Señor Jesús fue llevado el Cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.
Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: La fiesta pascual
sigue “a toda marcha”. Hoy celebramos la Ascensión del Señor al cielo. Es la
fiesta del triunfo glorioso de Cristo, “sentado a la derecha del Padre”,
triunfo que esperamos compartir también nosotros, que somos miembros de su
Cuerpo, que es la Iglesia.
Con la alegría de haber sido convocados a celebrar el
triunfo de Jesús y a participar de su gloria, nos ponemos de pie, recibimos al
padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo
nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.
Saludo inicial
Dios lo resucitó
de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha, en el cielo, nos dirá san
Pablo.
Hermanos: La Pascua de la
resurrección de Jesús llega hoy a su momento culminante. Celebramos la
Ascensión del Señor, Jesús, que se humilló hasta la muerte y muerte de Cruz y
fue resucitado por el Padre, el cual lo exaltó y lo constituyó Señor.
Su gloria, un día,
será nuestra propia gloria.
La paz de Jesús,
resucitado y
glorificado,
permanezca con cada
uno de ustedes.
Acto penitencial
(Si se realiza el Rito de Aspersión, ver domingo de Pascua. De lo
contrario, después de la invitación del celebrante y un momento de silencio).
Hermanos: Abramos el corazón a la
misericordia de Dios, para celebrar con un corazón purificado esta gran fiesta
de Jesús.
- Tú que
estás glorificado junto al Padre.
Señor, ten piedad.
- Tú que
nos llamas a participar de tu gloria.
Cristo, ten piedad.
- Tú que
nos hiciste testigos tuyos.
Señor, ten piedad.
Gloria
Aclamemos juntos
a Jesús, el Señor, porque Él atiende nuestras súplicas junto a Dios, Padre
todopoderoso, en comunión con el Espíritu Santo: Gloria...
Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Hech 1, 1-11): El libro de los Hechos narra la Ascensión de Jesús y la
promesa de envío del Espíritu Santo.
En mí primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo y enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido, movido por el Espíritu, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo y, apareciéndose durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.
Una vez que comían juntos les recomendó:
-- No es alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua; dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo.
Ellos le rodearon preguntándole:
-- ¿Señor, es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel?
Jesús contestó:
-- No es toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo.
Dicho esto, lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban atentos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron:
-- Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse.
Palabra de Dios
Salmo (Sal 46, 2-3. 6-9): Frente al triunfo de Cristo, el salmo
46 es un canto triunfal a Dios, rey de toda la tierra. La Iglesia lo aplica a
Jesús. Participamos de esta oración, aclamando:
R.- DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES, EL SEÑOR, AL SON DE TROMPETAS.
Segunda lectura (Ef 1, 17-23): En un texto muy bello, san Pablo explica
cómo Dios resucitó y glorificó a Jesús y “lo sentó a su derecha”.
Hermanos:
Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de la Gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cual es la esperanza a la que os llama, cuál es la riqueza de gloria que da en herencia a los santos y cual es la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuera y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en el mundo, sino en el futuro. Y todo lo puso bajo sus pies y lo dio a la Iglesia; como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud de lo que acaba todo en todos.
Palabra de Dios
Evangelio (Lc 24, 46-53): Jesús asciende al cielo y nos constituye en
“testigos” de su resurrección y de su mensaje.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
-- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.
Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo) Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.
Palabra del Señor
Credo
Jesucristo,
muerto, resucitado y glorificado, es el centro de nuestra fe. Proclamemos con
entusiasmo: Creo...
Oración de los fieles
Roguemos
a Jesús, glorificado junto al Padre, que el anuncio del evangelio llegue a
todos los hombres.
A cada
intención, pedimos: Ayúdanos a ser tus
testigos y misioneros.
Para que se multipliquen los
testigos y misioneros de Cristo en todos los pueblos.
Oremos.
Para que
el amor triunfe sobre la indiferencia y las naciones ricas ayuden
solidariamente a los pueblos pobres. Oremos.
Para que
los derechos de todos los hombres En particular los indefensos sean
respetados y nadie esclavice al prójimo. Oremos.
Para que
cada uno de nosotros acepte la misión evangelizadora que lo hace testigo de
Jesús. Oremos.
Señor Jesús,
infunde en nosotros el espíritu de sabiduría, para conocer la esperanza a la
que hemos sido llamados y así animarnos a ser testigos tuyos hasta los confines
de la Tierra. Tú que vives y reinas...
Presentación de las
ofrendas
Cristo estuvo presente en su Palabra, pronto
lo estará en su eucaristía. Unidos a Él, junto al pan y el vino, llevemos al
altar las intenciones que guardamos en el corazón y el deseo de ser testigos de
Jesús.
Prefacio (Ascensión I)
Jesús nos constituyó sus testigos. Junto con
el celebrante, demos gracias al Señor, nuestro Dios, porque Jesús, Rey de la gloria, nos hará seguirlo a su
reino glorioso. Coronamos la alabanza con el canto del Santo, canto de
todos los que fueron testigos de Cristo.
Padrenuestro
Jesús, resucitado y exaltado a la gloria,
nos ha hecho hijos de Dios. Digamos con alegría y confianza: Padre nuestro...
Cordero de Dios
Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin
del mundo, dice el Señor. él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la Cena del Señor.
Comunión
Hermanos: La unión con Jesús en la
Eucaristía es un anticipo de nuestra futura gloria junto a Él, en el cielo.
Llenos de gozo, vayamos a comulgar, cantando...
Rito de conclusión
La
misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Serán mis testigos..., dijo Jesús, y nos ordenó anunciar
la Buena Noticia.
Hermanos:
Vayamos a la vida cotidiana y, con la palabra, el ejemplo y la alegría,
proclamemos que Jesús es el Señor.
Que el Señor esté
con ustedes.
Bendición
Solemne (Misal, pág. 547, N 7).
Despedida
Queridos amigos:
Jesús prometió enviar el Espíritu Santo. Lo celebraremos el próximo domingo.
Con alegría de ser testigos de Jesús, nos retiramos cantando...
CANTOS PARA LA CELEBRACION
Solemnidad de la Ascensión del Señor
Facilitados por Alfonso Medina
FELIZ DOMINGO EN LA PAZ DEL SEÑOR !!