Oremos por el Papa

Oremos por nuestro Pontífice Francisco: El Señor lo conserve y lo guarde, y le dé larga vida, y lo haga dichoso en la tierra, y no lo entregue en manos de sus enemigos. Amén.

Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu hijo el Papa Francisco, a quien constituiste pastor de tu Iglesia, y sostenlo con tu amor, para que con su palabra y su ejemplo conduzca al pueblo que le has confiado y llegue, juntamente con él, a la vida eterna.

Pensamientos

** «**"« " Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.** Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!**Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos", dice el Señor. **"El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. **¡"Mujer, qué grande es tu fe"**““Pídame lo que quiera y yo se lo concederé”.** El que tenga oídos, que oiga."**Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.**"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.**Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo"**Ten piedad, Señor, y ayudanos a corregirnos!**Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará**Conviértanse, porque el Reino de los cielos está cerca.**Estad Alegres , hay que preparar los corazones para recibir al Señor.**Juan el Bautista, nos exhorta a preparar el camino del Señor que viene a salvarnos."El Señor llega para regir los pueblos con rectitud."**Que se alegren los que buscan al Señor“Levántate y vete: tu fe te ha salvado”. * hoy realza la humildad, la modestia y la mansedumbre del Señor. Junto a esto Jesús añade otra virtud: el desinterés cuando invitamos o damos algo a los demás. Ahora bien, Él es mucho más que eso, ya que esas virtudes las posee en esencia: Jesús es la humildad, la modestia y la mansedumbre.**«Tengan ceñida la cintura y encendidas las lámparas»«Señor, enséñanos a orar»**"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo."**"Paz a este casa" Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz** Tú eres Sacerdote Eterno según el rito de Melquisedec"**"Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!"**Cuando venga el Espíritu de la verdad os guiará a la verdad completa»**«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»**" DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES, EL SEÑOR, AL SON DE TROMPETAS.**Si alguno me ama, guardará mi Palabra "**Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros como yo los he amado.**“Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice Jesús.**"Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos."**¡Dichosos los que crean sin haber visto.**Hemos resucitado con Cristo!“¡Felices Pascuas!”**."¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!" .**¡«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».**Gustad y ved qué bueno es el Señor!**Yo-soy' me envía a vosotros".***ESTE ES MI ELEGIDO. ESCUCHENLO**«Os aseguro ningún profeta es bien mirado en su tierra."Tú eres mi Hijo muy querido.**Señor, tú que en este día revelaste a tu Hijo unigénito a los pueblos gentiles por medio de una estrella, concede a los que ya te conocemos por la fe poder contemplar un día, cara a cara, la hermosura infinita de tu gloria.**¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!**«Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. El Señor está cerca.**"Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." «Estad siempre alertas**Yo soy Rey, pero mi Reino no es de este mundo, nos dice Jesús**“Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.»**«Los demás han echado de lo que les sobra, pero ella ha dado todo lo que tenía para vivir»**«Anda, tu fe te ha curado».**"El hijo del hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.**"Anda, vende todo lo que tienes y luego sígueme»**Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios."Los preceptos del Señor alegran el corazón.**Dice el Señor: “Yo soy el Salvador de mi pueblo”.**Quien no coja su cruz y me siga no es digno de mí"."Ayúdanos a permanecer junto a ti, Señor.**Abres tú la mano, Señor, y nos sacias."**Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen», dice el Señor.**Dios llama a todos sus hijos para darles un lugar propio en la vida y en la Iglesia**Id y contad a Juan las cosas que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio…"««Mi carne es verdadera comida, y mi Sangre verdadera bebida; el que come mi Carne, y bebe mi Sangre, en Mí mora, y Yo en él.» (Jn 6, 56-57)**“Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.***yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".**Yo rogaré al Padre y les dará otro abogado que estará con ustedes para siempre”.**"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos"**Paz a vosotros**"CRISTO HA RESUCITADO !!! ALELUYA !!**Bendito el que viene en el nombre del Señor**Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto"**EL QUE REALIZA LA VERDAD, SE ACERCA A LA LUZ**Señor, tú tienes palabras de Vida eterna.**Maestro, ¡qué bien estamos aquí**Hijo, tus pecados quedan perdonados»**Jesús devuelve la salud, destruye el sufrimiento**«Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres»**"He ahí el Cordero de Dios "¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!**El Señor tenga piedad y nos bendiga**Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que Dios ama. **"Allanad el camino del Señor"**"Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra."**"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."" **«Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento**"El señor es mi pastor, nada me falta.**Jesús anuncia que, a su vuelta, seremos examinados en el amor.**Dichoso el que teme al Señor "Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora».** el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».**Amarás al Señor, tu Dios, con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo, nos dirá Jesús."**El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día, dice el Señor.**"Señor, enséñanos a orar"**los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos».** Lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**** FUERA DE LA CRUZ, NO HAY OTRA ESCALA POR DONDE SUBIR AL CIELO «****Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre.Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga». ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Mi yugo es suave, y mi carga ligera**TU eres SEÑOR, el PAN de VIDA !! **Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre. **El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. ***"Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". **El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama**Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.dice Jesús**“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”, dice Jesús. **«Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores**Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».**“No busquéis entre los muertos al que vive". ¡Dios lo ha resucitado! **Jesús le respondió: “Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” ** Dios no es "peligro" para nadie y todos pueden llegar a Él, dice el Papa**Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.” **Salir de ser buenos, para llegar a ser Santos**"Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."" ** "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."**“No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.(San Mateo Cap 7, 21 al 27) **No podeis servir a Dios y al dinero ( Mt;6;24-34)**sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.”**Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores.** “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.” **Dios es hoy, pero Dios es tambien manana**El Adviento es esperar a Dios**"Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca...” **“Estén prevenidos... estén preparados...” nos advierte amorosamente Jesús.**Dios cuida a sus fieles en la prueba y en la persecución**“La Palabra de Dios siempre es buena noticia**"El mundo se hace hermoso y bueno si se conoce esta voluntad de Dios y si el mundo corresponde a esta voluntad de Dios, que es la auténtica luz, la belleza, el amor, que da sentido al mundo. ." S.S. Benedicto XVI**"La liturgia nos une a la fiesta de Dios con toda la humanidad" **El rosario… es oración del corazón, en la que la repetición del "Ave María" orienta el pensamiento y el afecto hacia Cristo, y por tanto se hace súplica confiada a la Madre suya y nuestra." S.S. Benedicto XVI**Da lo máximo de típara vivir intensa y maravillosamente**Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos...»**«La palabra del Señor permanece para siempre; y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.»"Como Obispo de Roma y Sucesor del apóstol Pedro reafirmo, como mis predecesores, el compromiso de la Iglesia de orar y actuar sin descanso para asegurar que nunca vuelva a reinar el odio en el corazón de los hombres." S.S. Benedicto XVI**VENID A MÍ TODOS LOS QUE TENÉIS SED**Dios nos ama a pesar de nuestros pecados, recuerda Benedicto XVI.**A ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.**El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad". **“Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. **"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida,sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI** "El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes.»**Iluminados para iluminar: Seamos el rostro de Cristo a una humanidad que no lo ha visto"**"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**Para Dios es muy importante que tu te sientas amado por El, porque es nuestro Padre. **"No somos todavía de manera plena hijos de Dios, pero tenemos que llegar a serlo cada vez más a través de nuestra comunión más profunda con Jesús. Ser hijos es equivalente a seguir a Cristo". S.S. Benedicto XVI**“El reino de Dios está dentro de vosotros” (Lc 17,21). **El programa del cristiano, aprendido de la enseñanza de Jesús, es "un corazón que ve" dónde hay necesidad de amor, y que actúa coherentemente" (Cf. ibídem 31). S.S. Benedicto XVI**El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuente tranquilas y repara mis fuerzas.**Nos has salvado Señor; viniste para llevarnos por el camino de la luz, para traernos abundante paz; para redimirnos, y ser llevados contigo a la gloria.**La santidad consiste en la disposición del corazón. Santa Teresa de Lisieux**Buenos días, Virgen del Carmen. Por ti madrugamos. Queremos encontrarnos con la luz de tu mirada. Contigo la mañana es mañana de luz y de esperanza. Gracias por todo. Eres un regalo.**El Amor es la ciencia y la vocación del corazón humano ** Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado"**“nada te turbe, nada te espante, todo se pasa…”, Teresa de Jesus)“Os van a juzgar, como juzguéis vosotros” (Mt...**Alabad al Señor en su templo, alabadlo en su fuerte firmamento. Alabadlo por sus obras magníficas, alabadlo por su inmensa grandeza. ** “¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro!... ¡Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!” (Beata Isabel de la Trinidad). **"El Espíritu del Señor llena la tierra**«Contigo caminamos en esperanza, sabiduría y misión», lema del viaje apostólico de Benedicto XVI a Portugal en mayo: Fátima, Lisboa y Oporto, etapas de la visita**Aprender en la cruz la lección del amor de Dios”**“Me he sentido acogido en Malta como san Pablo”S.S. Benedicto XVI** “La Pascua es la verdadera salvación de la humanidad”***"Invoquemos a la Santísima Virgen María, para que nos alcance la gracia de experimentar la presencia de Cristo Resucitado en la Iglesia."*** "Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento." S.S.Benedicto XVI, cuaresma 2010**«Contigo caminamos en la esperanza. Sabiduría y Misión»,**“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” **“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"**“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”."Verdaderamente, queridos amigos, los santos son los mejores intérpretes de la Biblia; éstos, encarnando en su vida la Palabra de Dios, la hacen más atrayente que nunca, de modo que habla realmente con nosotros." SS. Benedicto XVI, Enero 27, 2010**La santidad consiste en estar siempre alegres.( San Juan Bosco)**"La medida del amor es amar sin medida." (San Agustin)**"La amistad de Jesucristo sea cada día "luz y guía" para todos.(Benedicto XVI)**“Cada acto de amor del corazon humano es una sonrisa en el corazón de Dios”**La imagen del Niño Jesús, con la ternura de su infancia, nos permite además percibir la cercanía de Dios y su amor. Comprendemos lo preciosos que somos a sus ojos porque, precisamente gracias a él, nos hemos convertido a nuestra vez en hijos de Dios". S.S. Benedicto XVI**Amar a las familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolas siempre.**Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente favorable a su desarrollo.(Juan Pablo II) **Navidad no es "fábula" sino respuesta de Dios al hombre que busca verdadera paz, dice Benedicto XVI.**Él es el Señor y ella la sierva, Él es el Maestro y ella la discípula.*** ¡ Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá !"** El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos."**" Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra."** " camino prodigio de amor, de tus manos Madre vayamos a Dios."** "El anuncio del evangelio es la forma más grande de amor al prójimo"*** "A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición. (San Juan de la Cruz)**"Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías." (Santa Teresa de Liseaux)"**"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo". (San Antonio de Padua) **El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz.( Madre Maravillas de Jesús)**"La Iglesia ora, invoca a María, Estrella de la Esperanza, para que conduzca a la humanidad hacia el puerto seguro de la salvación, que es el Corazón de Cristo." S.S. Benedicto XVI"***El amor, para que sea auténtico, debe costarnos." No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar. (Madre Teresa de Calcuta)***" Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios, nos dice Jesús."** "Tú eres el Dios de los oprimidos, el protector de los humillados, el defensor de los débiles, el apoyo de los abandonados, el salvador de los que no tienen esperanza. " ( Judit 9,11)***Sólo no se equivoca quien nada hace, ni se arriesga quien nada dice".** ¡" Ven, sigue a Cristo Redentor !**No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no ora y gente que sí sabe orar." (San Alfonso)**"Dedícale tiempo al Dueño del Tiempo"**"El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar" (San Agustín)***"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás.(San Agustin)***Nunca hay que decir « no me toca», sino « ¡Voy yo!»(Don Bosco)***"La vida es un camino duro que debemos andar"**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes". ( San Agustin ) ***"Dedícale tiempo al dueño del tiempo"**"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás. (San Agustin)**La vida es riqueza, consérvala.** La vida es vida, defiéndela.(TERESA DE CALCUTA )**Cuando los cristianos lo pasamos mal, es porque no damos a esta vida todo su sentido divino.**"Es Cristo que pasa"**" ¡ Que dulce eres Señor para los que te buscan !, ¡qué serás para los que te encuentran!" **"El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree"(San Antonio de Padua)**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes".**San Agustín decía: “En lo esencial, unidad; en lo opinable, libertad; pero en todo, caridad” ***"CRISTO HA RESUCITADO .....¡¡¡ ALELUYA !!!!***El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar".*** El amor es mas fuerte que la muerte"***Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado" ***"La Pascua,fiesta del amor redentor de Dios" ***"Que lleguemos a ser verdaderamente sacerdotes de la Nueva Alianza"***"Él es nuestra esperanza, Él es la verdadera paz del mundo"( Papa Benedicto XVI )***"El que pone antención en las cosas pequeñas llega a la perfección e corto tiempo. Muchos quisieran hacer cosas grandes, como predicaciones o penitencias, pero descuidan las cosas pequeñas. Quien desprecia lopeque

miércoles, 3 de noviembre de 2010

DOMINGO 32º Durante el Año

Liturgia de las Horas: 4ta. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
Beato Francisco Palau
San Engelberto, Arzobispo de Colonia, Mártir


Introducción a la celebración

Hermanos: Hay una sola pregunta crucial para el hombre: ¿Qué hay después de la muerte?
La liturgia de este 32º Domingo Durante el Año, nos presenta la respuesta cristiana a ese insoslayable interrogante. ¡Después de la muerte, la vida!
Porque Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivientes”.
Hace unos días recordamos a todos los santos y a los Fieles Difuntos; ya estamos finalizando el año litúrgico. Este recuerdo y este recorrido tienen el final feliz que tuvo la vida de Jesús: ¡la resurrección!
Nos ponemos de pie. Recibimos al Padre que presidirá nuestra eucaristía y cantamos.

Saludo inicial

“Jesucristo es el primero que resucitó de entre los muertos”, escucharemos en el Aleluya.
Hermanos: La liturgia hoy nos pone frente a uno de los más consoladores aspectos de nuestra fe: “la resurrección de la carne” que proclamamos en el Credo.
Esto significa que participamos de la gloria eterna con el alma y también con nuestro cuerpo.
El amor de Dios,
que nos resucitará
como a Jesús para
participar de la gloria eterna,
esté con ustedes.

Acto penitencial

Hermanos: Muchas veces nos desesperamos y vivimos como si no existiera la vida eterna. Pidamos humildemente perdón.
­– Tú, el Primogénito de entre los muertos.
Señor, ten piedad.
– Tú, vencedor del pecado y de la muerte.
Cristo, ten piedad.
– Tú, la resurrección y la vida.
Señor, ten piedad.

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (2Mac 6, 1; 7, 1-2. 9-14): En el martirio de los hermanos macabeos aparece la fe en la vida eterna y la resurrección final.
En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
Uno de ellos habló en nombre de los demás: "¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres."
El segundo, estando para morir, dijo: "Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna."
Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: "De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios."
El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos.
Cuando murió este, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para morir, dijo: "Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida."

Salmo (Sal 16, 1. 5-6. 8. 15): El salmo es una súplica confiada al Señor. Participamos de esta oración exclamando: ¡Señor, al despertar, me saciaré de tu presencia!
Señor, escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi suplica, que en mis labios no hay engaño. R.
Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. R.
Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme. Yo con mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante.
R.

Segunda lectura (2Tes 2, 16—3, 5): San Pablo insiste sobre el amor, el consuelo y la ayuda que nos proporciona Dios, nuestro Padre.
Hermanos: Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas.
Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados, porque la fe no es de todos.
El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno.
Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado.
Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo.

Evangelio (Lc 20, 27-38): Jesús anuncia la resurrección final como algo coherente con la naturaleza de Dios, porque “Dios no es un Dios de muertos, sino de vivientes”.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella."
Jesús les contestó: "En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.
Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos."


Credo
Con especial fervor y convicción proclamemos nuestra fe en “la resurrección de la carne”: Creo...

Oración de los fieles

Hermanos: Nuestra vida es un peregrinar hacia la eternidad. Pidamos transcurrirla con la esperanza de la resurrección final.
A cada intención respondemos:
Aumenta nuestra fe en la resurrección final.

Por la Iglesia: para que siga llevando a los hombres la esperanza de la resurrección. Oremos.
Por los que trabajan por una sociedad más justa: para que vean recompensados sus esfuerzos. Oremos.
Por los que viven en la incertidumbre y la desesperanza: para que descubran que Dios no es Dios de muertos sino de vivos. Oremos.
Por todos nosotros: para que nuestra fe en la resurrección final se transforme en alegría cotidiana. Oremos.
(Sustituir y/o añadir intenciones).
Infunde, Señor, una sólida fe en la resurrección de la carne que nos ayude a peregrinar alegres hacia la vida eterna. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas

Hermanos: Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestro esfuerzo cotidiano por vivir con alegría nuestra fe.

Prefacio (Durante el Año VI)

Demos gracias a Dios porque ya mismo, “revestidos de este cuerpo mortal, poseemos el anticipo de la eternidad”.

Padrenuestro

Pidamos al Padre que aleje de nosotros todos los obstáculos que nos impidan alcanzar la vida eterna: Padre nuestro...

Cordero de Dios

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús, el Primogénito de entre los muertos. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión

Hermanos: Jesús nos invita a la comunión diciendo: El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día.

Avisos parroquiales
(Después de la oración poscomunión).

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: “Domingo de la consolación”, podemos llamar a este domingo en que la Palabra de Dios nos ha transmitido la segura esperanza de la resurrección final. Un sólido motivo para nuestra alegría cristiana.
Que el Señor esté con ustedes.
Infunde en nosotros, Señor,
una firme adhesión a tu palabra
para que toda nuestra vida transcurra
en la alegre esperanza de la resurrección.
Y que la bendición de Dios, todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros. Amén.

Despedida

Hermanos: Que toda nuestra vida sea un canto a la vida, ya que nuestro Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivientes”.
Nos despedimos cantando…

martes, 26 de octubre de 2010

DOMINGO XXXI del Tiempo Ordinario

Liturgia de las Horas: 3ra. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
Beato Tomás de Florencia
San Quintín

Introducción a la celebración

Hermanos y hermanas: Es común que nuestra condición de pecadores y de pecadoras “reincidentes” nos hagan dudar de la misericordia de Dios.
En este 31 domingo durante el año, la liturgia nos muestra el amor bondadoso de Dios por todas sus criaturas y, en especial, por el hombre a quien nunca rechaza, sino que lo busca para apartarlo del mal y ofrecerle el perdón y la salvación.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial

El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido, nos dirá Jesús.
Otra liturgia reconfortante y consoladora. Otra liturgia dedicada al amor misericordioso de Dios.
La gracia, la misericordia
y la paz de Dios,
que se compadece de todos
y ama todo lo que existe,
estén con ustedes.

Acto penitencial

El Señor se compadece y aparta sus ojos de los pecados de los hombres para que ellos se conviertan. Abramos nuestro corazón a su misericordia.
– Tú nos buscas, cuando nos cerramos a tu misericordia.
Señor, ten piedad.
– Tú nos perdonas, cuando no sentimos tu misericordia.
Cristo, ten piedad.
– Tú nos salvas, cuando no correspondemos a tu misericordia.
Señor, ten piedad.

Gloria

Con alegría, porque Dios nos ama y nos perdona, glorifiquemos al Dios uno y Trino: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Sab 11, 22—12, 2): El Dios que nos llamó a la vida nunca dejará de amarnos y ofrecernos su perdón.
Señor, el mundo entero es ante ti como grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra.
Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan.
Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado.
Y ¿cómo subsistirían las cosas, si tú no lo hubieses querido?
¿Cómo conservarían su existencia, si tú no las hubieses llamado?
Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida.
Todos llevan tu soplo incorruptible.
Por eso, corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor.

Salmo (Sal 144, 1-2. 8-11. 13-14): En armonía con este mensaje, el salmo bendice y alaba al Señor. Participemos de esta oración, aclamando:
Bendeciré al Señor siempre y en todo lugar.
Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; bendeciré tu nombre por siempre jamás. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R.
El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan.
R.

Segunda lectura (2Tes 1, 11— 2, 2): San Pablo previene contra las falsas expectativas acerca del juicio final.
Hermanos: Pedimos continuamente a Dios que os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima.

Evangelio (Lc 19, 1-10): El encuentro de Jesús con Zaqueo confirma, una vez más, el amor misericordioso de Dios.
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa."
Él bajo en seguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador."
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más."
Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también este es hijo de Abrahán.
Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido."


Credo

El credo es nuestro gran “Amén”, nuestra aceptación pública de la Palabra de Dios que hemos celebrado. Proclamemos con entusiasmo: Creo...

Oración de los fieles

“Dios quiere que todos los hombres se salven”. Por eso, hermanos, recemos para que todos se acerquen y acepten su misericordia.
A cada intención, pedimos:
Ayúdanos a aceptar tu misericordia.

Por la Iglesia: para que goce de paz y libertad en los países en que el cristianismo es perseguido. Oremos.
Por los responsables del complejo mundo de la economía: para que la pongan al servicio del hombre. Oremos.
Por los pecadores que buscan a Jesús y por los que no lo buscan tanto: para que todos alcancen la misericordia de Dios. Oremos.
Por nuestra comunidad parroquial: para que valoremos el sacramento de la reconciliación como un signo real de reparación. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Ya que tú te compadeces de todos, ayúdanos a aceptar tu misericordia para que todos los hombres se conviertan. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
Después de alimentarnos con la Palabra de Dios, preparemos la mesa de la eucaristía. Junto al pan y el vino, presentemos todas las cualidades y carismas que el Señor nos regaló.

Prefacio (P. E. IV)

Dios ama a todas sus criaturas y busca a los pecadores. Por eso, junto con el celebrante, elevemos nuestro himno de alabanza al Padre, “porque creó al hombre a su semejanza y compadecido, le tendió la mano para que lo encuentre el que lo busca.

Padrenuestro

La comunión con Cristo que vamos a realizar debe ir acompañada de la comunión creciente con el hermano. Por eso, pedimos que se nos perdone “como también nosotros perdonamos”. Padre nuestro...

Cordero de Dios

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí, y yo en él, dice el Señor. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor

Comunión

Hermanos: El Señor resucitado nos da su Cuerpo y su Sangre como alimento y como garantía de vida. Con alegría vayamos a la mesa de la eucaristía.

Avisos parroquiales
(Después de la oración pos-comunión).

Rito de conclusión
La misa ha terminado. Nuestra misión comienza. El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido, nos dijo Jesús.
Hermanos: nuestra misión es aceptar la misericordia de Dios y ayudar a que otros también la descubran.
El Señor esté con ustedes.
Señor, que amas la vida
y te compadeces de todos,

concede a tus fieles
caminar sin tropiezos
hacia los bienes eternos.
Y que la bendición de Dios...

Despedida

Queridos amigos: Con alegría, porque el Dios de la vida siempre nos ofrece su perdón, nos retiramos cantando.

martes, 19 de octubre de 2010

DOMINGO 30º durante el año

Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Antonio Maria Claret, Fundador († 1879)

Domingo 30° durante el año

Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: La palabra “fariseo” la conocen aun los que no son cristianos. Ella indica soberbia e hipocresía. En este domingo, aparece la parábola del fariseo y el publicano. Se llamaba publicano, en época de Jesús, al recaudador de impuestos, un personaje altamente despreciado en la sociedad judía. Jesús contrapone la figura del fariseo y el publicano para enseñarnos dos maneras de presentarnos ante Dios: la suficiencia del quien se cree justo, bueno, sin pecados; y la humildad y confianza de quien se reconoce pecador y encomienda su salvación a la gracias de Dios. Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía y cantamos.

Saludo inicial

Que se alegren los que buscan al Señor, exclama la Antífona de entrada Hermanos: Nos hemos reunido porque estamos buscando al Señor, por tanto: ¡Alegrémonos!La alegría y la reconciliaciónque Dios nos da gratuitamente,por medio de Jesús, en lacomunión del Espíritu Santo,estén con todos ustedes.

Acto penitencial

La súplica del humilde atraviesa las nubes. Recurramos a la misericordia de Dios como el publicano de la parábola.- Defensor de los pobres. Cuando nos sintamos libres de pecado y superiores a los demás.Señor, ten piedad.- Refugio de los débiles. Cuando nos conformemos con practicar una religión formalista y rutinaria.Cristo, ten piedad.- Esperanza de los pecadores. Cuando dudemos de tu bondad y tu perdón.Señor, ten piedad.

Gloria

Alabemos y glorifiquemos a Dios que, por Cristo, quiere reconciliarnos consigo: Gloria…

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Eclo 35, 12-14.16-18): Dios escucha la oración del humilde que clama desde su pobreza.

El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.

Salmo (Sal 33,2-3.17-19.23): En consonancia con esta verdad, el salmo expresa la confianza del pobre que invoca al Señor. Participamos de esta oración aclamando:

"Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha."

Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias. R.
El Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a él. R.

Segunda lectura (2Tim 4,6-8. 16-18): San Pablo, próximo al martirio, aguarda con humilde confianza el premio eterno por su inagotable dedicación a la evangelización.

Querido hermano:
Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente.
He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe.
Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.
La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me
asistió. Que Dios los perdone.
Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león.
El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio (Lc 18, 9-14): La parábola del fariseo y el publicano que rezan en el templo es un “test” para examinar” nuestra actitud ante Dios.

En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: "Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
"¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo."
El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:
"¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador. "
Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."

Credo

Creemos que Jesús nos reconcilió con el Padre, creemos en el perdón y la vida eterna. Proclamemos nuestra fe. Creo…

Oración de los fieles

Hermanos: “La plegaria humilde y confiada” atraviesa las nubes y es agradable al Señor”. Por eso, recemos por las necesidades de la humanidad. A cada intención pedimos:

Señor, ayúdanos a amar lo que nos mandas.


Por la Iglesia santa, formada por pecadores, para que, sin desmayo, siga ofreciendo al mundo el perdón y la misericordia de Dios. Oremos.
Por cuántos trabajan a favor de los pobres y marginados, para que lo hagan con humildad y alegría de corazón. Oremos.
Por los orgullosos, los soberbios, los que desprecian a los demás, para que descubran la alegría de la humildad y la fraternidad. Oremos.
Por todos nosotros, para que el humilde reconocimiento de nuestra debilidad nos abra a la gracia de Dios. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones dando lugar a otras que reflejen las necesidades del momento y /o de la comunidad).

Queremos suplicarte con humildad, Señor, que nos ayudes a superar todo atisbo de suficiencia e hipocresía y a reconocernos tal cual somos, confiados en tu infinita bondad.Te lo pedimos…

Presentación de las ofrendas
Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación, es nuestra gran ofrenda al Padre. Unidos a él junto al pan y el vino, presentamos nuestro esfuerzo cotidiano por construir una sociedad más justa.

Prefacio (Durante el año IV)
Cristo nos amó y se entregó por nosotros. La misa es el memorial de esa entrega. Por eso, junto al celebrante levantemos el corazón y demos gracias a Dios, porque “Jesús” por medio de su Pasión, borró nuestros pecados”.

Padrenuestro

Al prepararnos para recibir el cuerpo y la Sangre de Cristo, recemos la oración del Señor con la confianza de hijos y la humildad del publicano: Padre Nuestro…

Cordero de Dios

Cristo nos amó y se entregó por nosotros. Él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.Comunión Hermanos: Unidos por el mismo bautismo y la misma fe, marchemos alegres al altar de Dios, a participar de la misma vida divina.
Avisos parroquiales
(Después de la Oración post-comunión).

Rito de conclusión

La misa ha terminado. Nuestra misión comienza. Hermanos: Un corazón humilde, arrepentido y confiado nos conduce al encuentro con Dios y con los hermanos.Que el Señor este con ustedes.Que la alegría de tu salvación, Señor,

totalmente inmerecida por nosotros,nos haga amar lo que nos mandas.Y que la bendición de Dios…

Despedida
Con alegría, porque el Señor siempre esta dispuesto a perdonarnos, nos retiramos, cantando.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Domingo 29º durante el año

Liturgia de las Horas: 1ra. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Ignacio de Antioquía
Introducción a la celebración

Hermanos y hermanas: “No bajar los brazos”; “no aflojar” son expresiones que usamos para alentar a quienes corren el riesgo de desalentarse. También, en el peregrinar cristiano, existe el riesgo de bajar los brazos, desanimarse, cansarse, dejarse envolver por tentaciones de desaliento. En este domingo, Jesús enseña que “es necesario” orar siempre y no desanimarse”. Jesús nos mostrará la fuerza de la oración perseverante. Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial

“Es necesario orar siempre y no desanimarse”, nos dice Jesús.Hermanos: La oración es un tema fundamental para el hombre religioso. Y la liturgia, hoy, nos muestra la fuerza y la eficacia de la oración perseverante.La gracia y la pazdel Señor Jesús,que nos enseña aorar siempre y no desanimarnos,estén con todos ustedes.
Acto penitencial Los ojos del Señor están fijos sobre los que esperan en su misericordia. Abrámosle nuestro corazón pidiendo perdón por nuestros pecados.- En ti creemos. Porque el cansancio y el desaliento nos vencen.Señor, ten piedad.- En ti confiamos. Porque nos falta perseverancia al orar. Cristo, ten piedad. - A ti queremos convertirnos. Porque nos olvidamos de que “sin ti” nada podemos hacer”.Señor, ten piedad.

Gloria Junto a los ángeles y a los santos, alabemos y glorifiquemos a Dios: Gloria...

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Éx 17, 8-13): El episodio que protagoniza Moisés simboliza la fuerza de la oración perseverante.
En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín.
Moisés dijo a Josué: "Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón maravilloso de Dios en la mano."
Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; mientras Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte.
Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel; mientras la tenía baja, vencía Amalec. Y, como le pesaban las manos, sus compañeros cogieron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado.
Así sostuvo en alto las manos hasta la puesta del sol.
Josué derrotó a Amalec y a su tropa, a filo de espada.

Salmo (Sal 120, 1-8): En consonancia con la actitud de Moisés, el salmo canta la confianza en la ayuda de Dios. Participamos de esta oración, aclamando:
"El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra."
Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R.
No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel. R.
El Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. R.
El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre. R.

Segunda lectura (2Tim 3,14-4,2): San Pablo enseña que la Sagrada Escritura sostiene y alimenta nuestra fe y nuestra oración.
Querido hermano: Permanece en lo que has aprendido y se te ha confiado, sabiendo de quién lo aprendiste y que desde niño conoces la sagrada Escritura; ella puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación.
Toda Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar, para reprender, para corregir, para educar en la virtud; así el hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena.
Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.

Evangelio (Lc 18, 1-8): La consigna que nos da Jesús es orar sin desanimarse, con fe y confianza perseverante.
En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: "Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle: "Hazme justicia frente a mi adversario."
Por algún tiempo se llegó, pero después se dijo: "Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara.""
Y el Señor añadió: "Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?"
Credo
Manifestamos nuestra solemne adhesión a la Palabra de Dios que hemos celebrado: Creo...

Oración de los fieles

Ejerciendo el sacerdocio común que recibieron en el bautismo, oren, hermanos, a un Dios que atiende a nuestras súplicas.A cada intención pedimos: Ayúdanos a orar siempre sin desanimarnos.
Por la Iglesia, para que cada comunidad sea maestra y modelo de oración perseverante. Oremos.
Por quienes gobiernan las naciones, para que también ellos recurran a la oración Oremos.
Por los que no tienen fe y por los que no oran, para que descubran a Dios.Oremos.
Por nosotros, para que aprendamos a orar con confianza sin desanimarnos. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones dando lugar a otras que reflejen las necesidades del momento y /o de la comunidad).
Ayúdanos, Señor a orar siempre sin desanimarnos, para que sintamos la alegría de encontrarte, escucharte, hablarte y servirte con un corazón sincero. Te lo pedimos…

Presentación de las ofrendas
El señor puso a nuestra disposición todos los bienes materiales y espirituales. Junto al pan y el vino presentemos el tiempo y esfuerzo que dedicamos a las obras de misericordia.

Prefacio (P. E. Va)
Jesús nos invita a orar, sin desanimarnos. Unidos a el, junto al celebrante, iniciemos fervorosamente la gran acción de gracias al Padre que “nos acompaña con su mano poderosa y la fuerza del Espíritu Santo”.

Padrenuestro

Solo los reconciliados pueden acercarse a la comunión. Manifestemos nuestra voluntad de reconciliación, rezando la oración que Jesús nos enseño:: Padre nuestro...

Cordero de Dios

“El que come mi Carne y bebe mi Sangre, dice el Señor, permanece en mí y yo en él”. Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Comunión

Hermanos: Participamos de un mismo pan eucarístico; participemos también en la edificación de una misma comunidad eclesial. Con alegría vayamos a recibir el pan de la vida.
Avisos parroquiales
(Después de la Oración post-comunión).

Rito de conclusión
La misa ha terminado. Nuestra misión comienza Hermanos: La vida cotidiana esta llena de dificultades. “¿De dónde me vendrá la ayuda? Preguntaba el salmo. Y respondía: “la ayuda me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”. Invoquemos esta ayuda siguiendo el consejo de Jesús: “Es necesario orar siempre y no desanimarse”.
Que el señor este con ustedes.Infunde en nosotros, Señor,el ansia de orar siempresin desanimarnos,para que nuestra voluntad estéorientada a ti y te sirvamos de todo corazón.Y que la bendición de Dios…

Despedida
Queridos amigos: Con alegría porque el Señor es nuestro guardián y nos protege, nos retiramos cantando…

lunes, 4 de octubre de 2010

10 de Octubre de 2010

Liturgia de las Horas: 4ta. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Cerbonio, Obispo de Populonia
San Daniel Comboni (1831-1881)
Santo Tomás de Villanueva

Introducción a la celebración

Hermanas y hermanos: ¿Quién no se ha quejado de la ingratitud de los demás?
Este domingo nos habla de la gratitud. A través de un signo milagroso, la curación de diez leprosos, Jesús nos muestra cómo obra la gracia de Dios en nosotros. “El Señor espera que la persona ‘agraciada’ por la misericordia de Dios manifieste su gratitud, viva en acción de gracias”.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía


Saludo inicial

“¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?”. Así se lamenta Jesús en el evangelio de hoy.
Hermanos: La acción de gracias a Dios por todo lo que su amor obra constantemente en nosotros es la respuesta elemental de un corazón reconocido. La liturgia, hoy, nos invita a tomar conciencia de ello.
Que el amor de ustedes crezca cada día más,
en agradecimiento al Padre que los
ha bendecido con toda clase de bienes,
y que su gracia permanezca
siempre con ustedes.

Acto penitencial
Aunque muchas veces somos infieles a Dios, él es leal porque no puede renegar de sí mismo. Presentémosle nuestra vida.
– En ti confiamos. Cuando no advertimos la obra de tu bondad en nosotros.
Señor, ten piedad.
– A ti acudimos. Cuando nuestra religiosidad se limita a pedir sin agradecer.
Cristo, ten piedad.
– De ti esperamos. Cuando somos ingratos con nuestros benefactores.
Señor, ten piedad.

Gloria
Bendigamos a Dios y démosle gracias fervorosamente, porque su amor no tiene fin: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera lectura (2Rey 5, 10. 14-17): Un extranjero, de nombre Naamán, es curado, y se transforma en un testigo agradecido del amor de Dios.

En aquellos días, Naamán de Siria bajó al Jordán y se bañó siete veces, como había ordenado el profeta Eliseo, y su carne quedó limpia de la lepra, como la de un niño. Volvió con su comitiva y se presentó al profeta, diciendo: "Ahora reconozco que no hay dios en toda la tierra más que el de Israel. Acepta un regalo de tu servidor." Eliseo contestó: "¡Vive Dios, a quien sirvo! No aceptaré nada." Y aunque le insistía, lo rehusó. Naamán dijo: "Entonces, que a tu servidor le dejen llevar tierra, la carga de un par de mulas; porque en adelante tu servidor no ofrecerá holocaustos ni sacrificios a otros dioses fuera del Señor."


Salmo (Sal 97, 1-4): En consonancia con una actitud agradecida, el salmo nos invita a cantar las maravillas del Señor. Participamos de esta oración, aclamando: El Señor manifestó su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera, gritad, vitoread, tocad.
R.

Segunda lectura (2Tim 2, 8-13): San Pablo nos aconseja acordarnos siempre de Jesús y nos alienta en nuestras debilidades.

Querido hermano:
Haz memoria de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David.
Éste ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada:
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna.
Es doctrina segura: si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.

Evangelio (Lc 17, 11-19): La fe es agradecida. Así lo demuestra el samaritano que se volvió para dar gracias a Jesús.

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: "Jesús, maestro, ten compasión de nosotros."
Al verlos, les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes."
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?"
Y le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado."
COMENTARIO
¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?


El evangelio de este domingo presenta a Jesús que cura a diez leprosos, de los cuales sólo uno, samaritano y por tanto extranjero, vuelve a darle las gracias (cf. Lc 17, 11-19). El Señor le dice: "Levántate, vete: tu fe te ha salvado" (Lc 17, 19). Esta página evangélica nos invita a una doble reflexión.
Ante todo, nos permite pensar en dos grados de curación: uno, más superficial, concierne al cuerpo; el otro, más profundo, afecta a lo más íntimo de la persona, a lo que la Biblia llama el "corazón", y desde allí se irradia a toda la existencia. La curación completa y radical es la "salvación". Incluso el lenguaje común, distinguiendo entre "salud" y "salvación", nos ayuda a comprender que la salvación es mucho más que la salud; en efecto, es una vida nueva, plena, definitiva.
Además, aquí, como en otras circunstancias, Jesús pronuncia la expresión: "Tu fe te ha salvado". Es la fe la que salva al hombre, restableciendo su relación profunda con Dios, consigo mismo y con los demás; y la fe se manifiesta en el agradecimiento. Quien sabe agradecer, como el samaritano curado, demuestra que no considera todo como algo debido, sino como un don que, incluso cuando llega a través de los hombres o de la naturaleza, proviene en definitiva de Dios. Así pues, la fe requiere que el hombre se abra a la gracia del Señor; que reconozca que todo es don, todo es gracia. ¡Qué tesoro se esconde en una pequeña palabra: "gracias"!
Jesús cura a los diez enfermos de lepra, enfermedad en aquel tiempo considerada una "impureza contagiosa" que exigía una purificación ritual (cf. Lv 14, 1-37). En verdad, la lepra que realmente desfigura al hombre y a la sociedad es el pecado; son el orgullo y el egoísmo los que engendran en el corazón humano indiferencia, odio y violencia. Esta lepra del espíritu, que desfigura el rostro de la humanidad, nadie puede curarla sino Dios, que es Amor. Abriendo el corazón a Dios, la persona que se convierte es curada interiormente del mal (cf. Benedicto XVI, Ángelus, 14-X-2007).
Con ello, el Evangelio te enseña fundamentalmente que has de ser agradecido. No seas soberbio nunca, alaba siembre al Señor; no olvides nunca sus dones. La gratitud es la memoria del corazón.¡Ánimo! Piensa en todo lo que Dios te ha dado y te da cada día, y sé agradecido: dale gracias por todo y encontrarás algo mejor.



Compromiso semanal
Haz una oración de acción de gracias a Dios.

Credo

Proclamemos nuestra fe agradecida por lo que obran en nosotros el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: Creo...

Oración de los fieles

La gratitud no es una virtud muy extendida. Pidámosla, hermanos, para nosotros y para todos los hombres de buena voluntad.
A cada intención pedimos: Enséñanos a ser agradecidos.
Para que las instituciones de la Iglesia reflejen el amor gratuito de Dios a todos los hombres. Oremos.
Para que los pueblos subdesarrollados encuentren ayuda en la solidaridad de los países ricos. Oremos.
Para que los que más recibieron en este mundo muestren su gratitud a Dios ayudando a los necesitados. Oremos.
Para que toda nuestra vida se convierta en una continúa acción de gracias, por la alabanza al Señor y la ayuda a los hermanos. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones dando lugar a otras que reflejen las necesidades del momento y /o de la comunidad).
Ayúdanos, Señor, a ser agradecidos por el don de la fe y los beneficios que constantemente nos otorga tu gracia. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
Después de alimentarnos con la palabra de Dios preparamos la mesa de la eucaristía. Presentemos nuestra gratitud simbolizada en la ofrenda espiritual y material que ahora realizamos.


Prefacio (P. E. Vc)
Nosotros fuimos curados de nuestros pecados. Por medio del celebrante, elevemos nuestra alabanza en acción de gracias a Dios, porque “Jesucristo nunca permaneció indiferente ante el sufrimiento humano”.

Padrenuestro

La gracia de Dios nos acompaña de una manera especial cuando recibimos el pan de vida. Digamos, agradecidos, la oración que Jesús nos enseñó: Padre nuestro...

Cordero de Dios

Éste es el Cordero de Dios que renueva todo lo creado. Él quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión

Hermanos: Eucaristía significa “acción de gracias”. Con gratitud y alegría, vayamos a alimentarnos de Jesús.
Avisos parroquiales
(Después de la Oración post-comunión).


Rito de conclusión
La misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: Todos necesitamos ser más agradecidos. Hagámoslo dando gracias a Dios y multiplicando nuestras buenas obras a favor de los hermanos.
El Señor esté con ustedes.
Que tu gracia, Señor,
nos preceda y acompañe
para mostrar nuestro agradecimiento
en la abundancia de nuestras buenas obras.
Y que la bendición de Dios...

Despedida
Queridos amigos: Con alegría por haber estado junto a Jesús que siempre es fiel, nos retiramos, cantando.

martes, 28 de septiembre de 2010

DOMINGO 27° DURANTE EL AÑO



Introducción a la celebración

Hermanos y hermanas: Nunca es fácil tener una fe que “mueva montañas”. Pero, hoy en día, en un mundo materializado, se hace particularmente actual la súplica de los apóstoles: “Señor, auméntanos la fe”.
En este domingo, la palabra de Dios nos invita a reavivar el don de la fe para extraer de ella toda su fuerza y ser sus humildes testigos y servidores.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía, y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial

Hermanos: El cristiano es un hombre de fe. Porque tenemos fe, estamos aquí congregados. Pero la fe se desgasta: necesita ser alimentada y sostenida. La liturgia, hoy, nos invita a reavivar el don de la fe, a no avergonzarnos de ella, a animarnos con la fortaleza de Dios.
Bendito sea Dios,
el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido
con el don de la fe,
y que su amor permanezca
siempre con ustedes.

Acto penitencial

El Señor quiere perdonar las faltas que inquietan nuestra conciencia. Con humildad y confianza, pidamos perdón.
– Tú sólo eres santo. Cuando nos quejamos dudando de ti.
Señor, ten piedad.
– Tú sólo, Señor. Cuando creemos por temor y no por amor.
Cristo, ten piedad.
– Tú sólo, altísimo. Cuando nuestra fe no nos lleva a ser servidores generosos.
Señor, ten piedad.

Gloria

El salmo nos invitará a “cantar con júbilo al Señor”. Hagámoslo ya proclamando con alegría: Gloria...


Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Hab 1, 2-3; 2, 2-4): La angustia del pueblo se expresa por medio del profeta Habacuc y recibe la respuesta de Dios.
¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches?
¿Te gritaré: "Violencia", sin que me salves?
¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas?
El Señor me respondió así: "Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido.
La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará;
si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse.
El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe."


Salmo (Sal 94, 1-2. 6-9): Frente al don y a las dificultades de la fe, el salmo nos invita a cantar y dar gracias al Señor: Participamos de esta oración, aclamando: ¡Ojalá hoy escuchen la voz del Señor!
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R.
Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R.
Ojalá escuchéis hoy su voz: "No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masa en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras."
R.


Segunda lectura (2Tim 1, 6-8. 13-14): San Pablo exhorta a reavivar el don de la fe para afrontar el duro trabajo de servir al evangelio.
Querido hermano:
Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.
No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero.
Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.
Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús.
Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Evangelio (Lc 17, 3b-10): El poder de la fe es enorme. Hay que pedirla y entregarse a ella como “sencillos servidores”.
En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: "Auméntanos la fe." El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: 'Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.""
COMENTARIO
Si tuvierais fecomo un granito de mostaza...

La fe es un don de Dios, un regalo que hemos recibido de Él con el compromiso, por nuestra parte, de hacer todo lo posible para que esa fe dé fruto abundante y vaya creciendo y madurando cada día.
La fe siempre será un don de Dios, por ello es bueno que, como vemos en el Evangelio de hoy, le pidamos que nos la aumente. La fe es un don, una gracia. Nadie puede ni conquistarla, ni comprarla, ni heredarla: solamente se puede pedir al Señor.
La fe puede cambiar la vida. Sólo desde la fe se pueden comprender las enseñanzas de Jesús. Jesús anuncia la salvación y también sus condiciones, y da la fuerza para cumplirlas. Él es poderoso en obras y en palabras.
Quien reconoce su propia pobreza y no confía en sus propias fuerzas, que son exiguas, sino que vive en una actitud de confianza ilimitada en Dios, que lo puede todo, alcanza algo sobrehumano: la nueva vida que sólo Dios nos da. La fe nos hace participar en la poderosa vida de Dios, que no tiene límites.
Pero, además, nosotros hemos de colaborar abriendo con sinceridad nuestro corazón al Señor, vaciándolo de egoísmo, vaciándolo de nosotros mismos para que Él pueda llenarlo.
Por otra parte, san Pablo, en la segunda lectura nos hace una triple invitación: reavivar la fe, dar la cara por Cristo y por la Iglesia, y guardar con fidelidad el tesoro que Dios nos ha dado.
Reavivar la fe quiere decir que nos hemos de preocupar por mantenerla viva, fuerte y robusta, sobre todo por medio de la oración, los sacramentos, y la caridad: pasar por el mundo haciendo el bien, viviendo las obras de misericordia.
Dar la cara por Cristo y por la Iglesia quiere decir que hemos de dar testimonio valiente de Jesucristo y de la Iglesia dondequiera que nos encontremos, quiere decir que hemos de defender a Cristo y a la Iglesia de los ataques que la sociedad pagana les dirige.
Guardar con fidelidad el tesoro de la fe, quiere decir que hemos de procurar ser fieles a las enseñanzas de Jesucristo, del Papa y de los Obispos, aunque la sociedad no las acepte, aunque la sociedad trate de confundirnos. Precisamente en este último punto es necesario que estemos bien despiertos, porque muchas veces la misma sociedad trata de confundir a los cristianos, trata de adulterar el mensaje evangélico, y los cristianos nos hemos de mantener fieles a Cristo y a la Iglesia por encima de todo.


Compromiso semanal
Medita qué puedes hacer para reavivar el don de la fe que has recibido de Dios.

Credo

Proclamemos con fervor nuestra fe en Dios todopoderoso, cuyo amor nos concede aun lo que no nos atrevemos a pedir:
Creo...

Oración de los fieles

Millones de hombres no tienen fe. Elevemos nuestra oración para que les llegue el don inestimable de la fe.
A cada intención, pedimos: Señor, aumenta nuestra fe.
Por la Iglesia, para que pueda comunicar la fe al complejo mundo de hoy.
Oremos.
Por los medios de comunicación, para que den más lugar a las noticias y valores religiosos. Oremos.
Por los que desesperan ante el silencio de Dios, para que escuchen su voz en el testimonio de los creyentes. Oremos.
Por todos nosotros, para que fortalecidos por la fe, podamos afrontar los problemas cotidianos. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Aumenta, Señor, nuestra fe para que, llenos de un espíritu de fortaleza, amor y sobriedad, podamos comunicarla a cuantos nos rodean. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación es nuestra gran ofrenda al Padre. Unidos a él, junto al pan y el vino, presentemos nuestra propia vida que dejamos en sus manos.

Prefacio (P. E. Vc)
Con aclamaciones y el canto, expresamos nuestra fe en el Señor que viene. Nos unimos a la gran acción de gracias que inicia el celebrante, porque Dios nos llama a escuchar su palabra y mantenernos firmes en el seguimiento de Cristo.

Padrenuestr0

Al prepararnos para comulgar, confiados en el amor del Padre que supera los méritos y deseos de quienes lo invocan, digamos con fe: Padre nuestro...

Cordero de Dios

El Señor es bondadoso con los que esperan en él. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Jesús, el que alimenta nuestra fe. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.


Comunión

Hermanos: El “amén” que pronunciamos al recibir el pan consagrado es nuestra personal profesión de fe en el misterio eucarístico. Con alegría vayamos a recibir el pan de vida.
Avisos parroquiales
(Después de la oración pos-comunión).


Rito de conclusión

La misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: El don más precioso que nos hizo Dios es la fe en Jesucristo. Vayamos a la vida diaria a comunicarla a los demás con nuestra palabra, nuestra alegría y nuestras buenas obras.
Que el Señor esté con ustedes.
Infunde, Señor, en tus hijos
una fe vibrante
para que sean sencillos y alegres
servidores de tu Hijo.

Despedida

Queridos amigos: Con el gozo que trae la fe incondicional en Jesús, os retiramos cantando.

martes, 21 de septiembre de 2010

XXVI del Tiempo Ordinario

Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Cosme y San Damián, Mártires


Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: Cada día, se profundiza más la brecha entre ricos y pobres; cada día más, las diferencias económicas y sociales hieren la dignidad humana. La pobreza y la riqueza son viejas como el mundo. Tan antiguo como el hombre son el egoísmo y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno.
En este domingo, la liturgia amplía el tema del domingo pasado, invitándonos a revisar cómo utilizamos nuestros bienes.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía, y cantamos.


Saludo inicial
El Señor hace justicia a los oprimidos, proclama el salmo; y la primera lectura asegura que se terminará la orgía de los libertinos.
Hermanos: La liturgia nos ofrece un tema importantísimo: cómo usamos nuestros bienes; cómo nos preocupamos de los pobres.
Que Dios los llene
de alegría y paz en la fe,
y que su Espíritu Santo
esté constantemente con ustedes.


Acto penitencial
El Señor manifiesta su omnipotencia, sobre todo, en la misericordia y el perdón. Abramos nuestro corazón al Señor.
– En ti creemos. Cuando hacemos de las riquezas un ídolo.
Señor, ten piedad.
– En ti esperamos. Cuando nuestra indiferencia hace sufrir a otros.
Cristo, ten piedad.
– En ti queremos convertirnos. Cuando no queremos revisar nuestras actitudes egoístas.
Señor, ten piedad.


Gloria
Los hombres de buena voluntad escuchan la Palabra de Dios y lo glorifican con su vida. Proclamemos con entusiasmo: Gloria...


Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Am 6, 1a. 4-7): Dios denuncia la falsa seguridad de quienes “lo pasan bien”, haciendo de su situación un dios.

Así dice el Señor todopoderoso: "¡Ay de los que se fían de Sión y confían en el monte de Samaria!
Os acostáis en lechos de marfil; arrellanados en divanes,
coméis carneros del rebaño
y terneras del establo;
canturreáis al son del arpa, inventáis, como David, instrumentos musicales;
bebéis vino en copas, os ungís con perfumes exquisitos y no os doléis del desastre de José.
Pues encabezarán la cuerda de cautivos y se acabará la orgía de los disolutos."


Salmo (Sal 145, 7-10): Haciéndose eco de esta enseñanza, el salmo proclama la solicitud del Señor por los oprimidos y todos los que sufren. Participamos de esta oración aclamando:

¡Alaba al Señor, alma mía!

Él mantiene su fidelidad perpetuamente, él hace justicia a los oprimidos, él da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R.
El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos, el Señor guarda a los peregrinos. R.
Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad.
R.


Segunda lectura (1Tim 6, 11-16): San Pablo nos presenta la vida cristiana como un combate mediante el cual se conquista la vida eterna.
Hombre de Dios, practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza.
Combate el buen combate de la fe.
Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos.
En presencia de Dios, que da la vida al universo, y de Cristo Jesús, que dio testimonio ante Poncio Pilato con tan noble profesión: te insisto en que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, que en tiempo oportuno mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único poseedor de la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver.
A él honor e imperio eterno. Amén.


Evangelio (Lc 16, 19-31): El que, teniendo bienes y un “buen pasar”, se desentiende del prójimo no puede agradar a Dios.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: "Había un hombre rico que se vestía de purpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.
Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán.
Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: "Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. "
Pero Abrahán le contestó: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros."
El rico insistió: "Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento."
Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen."
El rico contestó: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.
Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.""


COMENTARIO
Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen


El Domingo pasado la Palabra de Dios nos hablaba de que no podemos servir a Dios y al dinero, y de lo peligroso que es, para nuestra salud espiritual, vivir pegados al dinero y a las realidades materiales.
Este Domingo, damos un paso más y la Palabra de Dios nos propone un camino excelente para vencer esa tentación: compartir. Los cristianos no podemos permanecer insensibles ante las necesidades de los demás, ni podemos disfrutar solos lo que es nuestro: hemos de compartir lo que somos y lo que tenemos con los necesitados. Compartir es un acto de caridad y de justicia, y el que no es capaz de compartir es que todavía no ha entrado en la dinámica del amor de Dios.
Además, no valen excusas para dejar de compartir. Cada uno ha de estar atento a las necesidades de los demás y ha de ayudarles en la medida de sus posibilidades, que son bastantes más de las que muchas veces nos imaginamos. Y hemos de compartir nuestro dinero y algo más: nuestra vida. Porque también hace falta que compartamos nuestro tiempo, nuestro trabajo, nuestro cariño...
Por otra parte, la Palabra de Dios hoy nos habla también del juicio de Dios. La muerte pone fin a la vida del hombre como tiempo abierto a la aceptación o rechazo de la gracia divina manifestada en Cristo. Cada hombre, después de morir, recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a través de una purificación, bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo, bien para condenarse inmediatamente para siempre (cf. Catecismo, 1021-1022).
El rico Epulón vive como si Dios no existiera. Lo tiene todo. ¿Qué falta le hace Dios? Ni ve a Dios ni ve al pobre. Vive a sus anchas, nadando en el placer y en la abundancia. La riqueza y la abundancia le han vuelto ciego: ciego para no ver a Dios, ciego para no ver al pobre Lázaro, ciego y sordo para no escuchar la Palabra de Dios y no abrirse a su luz.
Y el último tema es que Dios ya nos ha comunicado todo lo que nos tenía que decir: por medio de Jesucristo y de la Iglesia el Señor nos ha dejado muy clara cuál es su voluntad y cuál es el camino del bien. Por ello no hemos de pedirle medios espectaculares y extraordinarios, lo que hemos de hacer es abrir nuestro corazón a luz de Jesucristo y de la Iglesia y dejarnos guiar por ella.
“La señal de Dios para los hombres es el Hijo del hombre, Jesús mismo. Y lo es de manera profunda en su misterio pascual, en el misterio de muerte y resurrección. Él mismo es el «signo de Jonás». Él, el crucificado y resucitado, es el verdadero Lázaro: creer en Él y seguirlo, es el gran signo de Dios, es la invitación de la parábola, que es más que una parábola. Ella habla de la realidad, de la realidad decisiva de la historia por excelencia” (cf. Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, 260)
¿Cómo está tu corazón? ¿Eres generoso a la hora de compartir con los demás? ¿Eres sensible ante sus problemas? ¿Ayudas a los demás? ¿Estás en el camino del bien? ¡Ahora estás a tiempo! ¡Elige el camino del bien cada día y alcanzarás felicidad y la vida eterna!



Compromiso semanal
Pídele al Señor el don de poder compartir tus bienes, tu tiempo... con los necesitados.



Credo
Proclamamos nuestra fe en el Señor que manifiesta ser todopoderoso, sobre todo, en la misericordia y el perdón. Creo...


Oración de los fieles
Hermanos: Éste es un momento de intensa súplica al Señor. Recemos especialmente por todos los que se dejan atrapar egoístamente por la riqueza y cierran los ojos a las necesidades de los demás.

A cada intención respondemos: Abre, Señor, los ojos de nuestro corazón.
Para que la Iglesia pueda ser fermento de la opción preferencial por los pobres. Oremos.
Para que los economistas y quienes detentan el poder económico tengan en cuenta el desarrollo integral de la persona. Oremos.
Para que cuantos están atrapados por la avaricia, la ambición y la indiferencia alcancen la conversión. Oremos.
Para que todos seamos sensibles a los pobres Lázaros que están a nuestro alrededor. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
¡Dios de la justicia y la fraternidad! Abre los ojos de nuestro corazón para que seamos sensibles a las necesidades de los hermanos. Te lo pedimos...


Presentación de las ofrendas
Los dones de pan y vino simbolizan la entrega total de Jesús. Unidos a él presentemos la generosidad de nuestro aporte para ayudar a los hermanos necesitados.


Prefacio (P. E. Vc)
Jesús nos pide que colaboremos generosamente en la solución de la miseria y la injusticia. Por eso, junto con el celebrante, iniciamos la gran acción de gracias al Padre, porque “en Jesucristo manifiesta su amor para con los pobres y los enfermos”.


Padrenuestro
Al prepararnos a recibir el pan de vida, estemos dispuestos a compartir el pan que pedimos para nosotros. Digamos con fe: Padre nuestro...

Cordero de Dios
“El que coma de este pan vivirá para siempre”, dice el Señor. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús que se identifica con todos los necesitados. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.


Comunión
Hermanos: Cuando falta la fraterna caridad queda trunca la eucaristía. La eucaristía exige la caridad. Con alegría, marchemos a participar del banquete del Señor.
Avisos parroquiales
(Después de la Oración pos-comunión).


Rito de conclusión
La misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: La Oración de la asamblea le pide a Dios que nos haga participar de los bienes del cielo. Participemos, compartamos –en alguna medida– nuestros bienes de la tierra con los “Lázaros” que la vida pone en nuestro camino.
Que el Señor esté con ustedes.
Sé indulgente, Señor, con tu pueblo
y concédele una intensa
caridad fraterna.
Y que la bendición de Dios...


Despedida
Queridos amigos: Alegres, porque Jesús nos anima a compartir su entrega, nos retiramos cantando.