Oremos por el Papa

Oremos por nuestro Pontífice Francisco: El Señor lo conserve y lo guarde, y le dé larga vida, y lo haga dichoso en la tierra, y no lo entregue en manos de sus enemigos. Amén.

Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu hijo el Papa Francisco, a quien constituiste pastor de tu Iglesia, y sostenlo con tu amor, para que con su palabra y su ejemplo conduzca al pueblo que le has confiado y llegue, juntamente con él, a la vida eterna.

Pensamientos

** «**"« " Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.** Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!**Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos", dice el Señor. **"El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. **¡"Mujer, qué grande es tu fe"**““Pídame lo que quiera y yo se lo concederé”.** El que tenga oídos, que oiga."**Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.**"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.**Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo"**Ten piedad, Señor, y ayudanos a corregirnos!**Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará**Conviértanse, porque el Reino de los cielos está cerca.**Estad Alegres , hay que preparar los corazones para recibir al Señor.**Juan el Bautista, nos exhorta a preparar el camino del Señor que viene a salvarnos."El Señor llega para regir los pueblos con rectitud."**Que se alegren los que buscan al Señor“Levántate y vete: tu fe te ha salvado”. * hoy realza la humildad, la modestia y la mansedumbre del Señor. Junto a esto Jesús añade otra virtud: el desinterés cuando invitamos o damos algo a los demás. Ahora bien, Él es mucho más que eso, ya que esas virtudes las posee en esencia: Jesús es la humildad, la modestia y la mansedumbre.**«Tengan ceñida la cintura y encendidas las lámparas»«Señor, enséñanos a orar»**"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo."**"Paz a este casa" Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz** Tú eres Sacerdote Eterno según el rito de Melquisedec"**"Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!"**Cuando venga el Espíritu de la verdad os guiará a la verdad completa»**«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»**" DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES, EL SEÑOR, AL SON DE TROMPETAS.**Si alguno me ama, guardará mi Palabra "**Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros como yo los he amado.**“Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice Jesús.**"Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos."**¡Dichosos los que crean sin haber visto.**Hemos resucitado con Cristo!“¡Felices Pascuas!”**."¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!" .**¡«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».**Gustad y ved qué bueno es el Señor!**Yo-soy' me envía a vosotros".***ESTE ES MI ELEGIDO. ESCUCHENLO**«Os aseguro ningún profeta es bien mirado en su tierra."Tú eres mi Hijo muy querido.**Señor, tú que en este día revelaste a tu Hijo unigénito a los pueblos gentiles por medio de una estrella, concede a los que ya te conocemos por la fe poder contemplar un día, cara a cara, la hermosura infinita de tu gloria.**¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!**«Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. El Señor está cerca.**"Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." «Estad siempre alertas**Yo soy Rey, pero mi Reino no es de este mundo, nos dice Jesús**“Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.»**«Los demás han echado de lo que les sobra, pero ella ha dado todo lo que tenía para vivir»**«Anda, tu fe te ha curado».**"El hijo del hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.**"Anda, vende todo lo que tienes y luego sígueme»**Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios."Los preceptos del Señor alegran el corazón.**Dice el Señor: “Yo soy el Salvador de mi pueblo”.**Quien no coja su cruz y me siga no es digno de mí"."Ayúdanos a permanecer junto a ti, Señor.**Abres tú la mano, Señor, y nos sacias."**Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen», dice el Señor.**Dios llama a todos sus hijos para darles un lugar propio en la vida y en la Iglesia**Id y contad a Juan las cosas que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio…"««Mi carne es verdadera comida, y mi Sangre verdadera bebida; el que come mi Carne, y bebe mi Sangre, en Mí mora, y Yo en él.» (Jn 6, 56-57)**“Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.***yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".**Yo rogaré al Padre y les dará otro abogado que estará con ustedes para siempre”.**"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos"**Paz a vosotros**"CRISTO HA RESUCITADO !!! ALELUYA !!**Bendito el que viene en el nombre del Señor**Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto"**EL QUE REALIZA LA VERDAD, SE ACERCA A LA LUZ**Señor, tú tienes palabras de Vida eterna.**Maestro, ¡qué bien estamos aquí**Hijo, tus pecados quedan perdonados»**Jesús devuelve la salud, destruye el sufrimiento**«Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres»**"He ahí el Cordero de Dios "¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!**El Señor tenga piedad y nos bendiga**Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que Dios ama. **"Allanad el camino del Señor"**"Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra."**"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."" **«Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento**"El señor es mi pastor, nada me falta.**Jesús anuncia que, a su vuelta, seremos examinados en el amor.**Dichoso el que teme al Señor "Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora».** el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».**Amarás al Señor, tu Dios, con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo, nos dirá Jesús."**El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día, dice el Señor.**"Señor, enséñanos a orar"**los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos».** Lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**** FUERA DE LA CRUZ, NO HAY OTRA ESCALA POR DONDE SUBIR AL CIELO «****Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre.Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga». ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Mi yugo es suave, y mi carga ligera**TU eres SEÑOR, el PAN de VIDA !! **Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre. **El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. ***"Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". **El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama**Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.dice Jesús**“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”, dice Jesús. **«Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores**Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».**“No busquéis entre los muertos al que vive". ¡Dios lo ha resucitado! **Jesús le respondió: “Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” ** Dios no es "peligro" para nadie y todos pueden llegar a Él, dice el Papa**Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.” **Salir de ser buenos, para llegar a ser Santos**"Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."" ** "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."**“No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.(San Mateo Cap 7, 21 al 27) **No podeis servir a Dios y al dinero ( Mt;6;24-34)**sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.”**Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores.** “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.” **Dios es hoy, pero Dios es tambien manana**El Adviento es esperar a Dios**"Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca...” **“Estén prevenidos... estén preparados...” nos advierte amorosamente Jesús.**Dios cuida a sus fieles en la prueba y en la persecución**“La Palabra de Dios siempre es buena noticia**"El mundo se hace hermoso y bueno si se conoce esta voluntad de Dios y si el mundo corresponde a esta voluntad de Dios, que es la auténtica luz, la belleza, el amor, que da sentido al mundo. ." S.S. Benedicto XVI**"La liturgia nos une a la fiesta de Dios con toda la humanidad" **El rosario… es oración del corazón, en la que la repetición del "Ave María" orienta el pensamiento y el afecto hacia Cristo, y por tanto se hace súplica confiada a la Madre suya y nuestra." S.S. Benedicto XVI**Da lo máximo de típara vivir intensa y maravillosamente**Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos...»**«La palabra del Señor permanece para siempre; y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.»"Como Obispo de Roma y Sucesor del apóstol Pedro reafirmo, como mis predecesores, el compromiso de la Iglesia de orar y actuar sin descanso para asegurar que nunca vuelva a reinar el odio en el corazón de los hombres." S.S. Benedicto XVI**VENID A MÍ TODOS LOS QUE TENÉIS SED**Dios nos ama a pesar de nuestros pecados, recuerda Benedicto XVI.**A ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.**El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad". **“Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. **"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida,sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI** "El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes.»**Iluminados para iluminar: Seamos el rostro de Cristo a una humanidad que no lo ha visto"**"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**Para Dios es muy importante que tu te sientas amado por El, porque es nuestro Padre. **"No somos todavía de manera plena hijos de Dios, pero tenemos que llegar a serlo cada vez más a través de nuestra comunión más profunda con Jesús. Ser hijos es equivalente a seguir a Cristo". S.S. Benedicto XVI**“El reino de Dios está dentro de vosotros” (Lc 17,21). **El programa del cristiano, aprendido de la enseñanza de Jesús, es "un corazón que ve" dónde hay necesidad de amor, y que actúa coherentemente" (Cf. ibídem 31). S.S. Benedicto XVI**El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuente tranquilas y repara mis fuerzas.**Nos has salvado Señor; viniste para llevarnos por el camino de la luz, para traernos abundante paz; para redimirnos, y ser llevados contigo a la gloria.**La santidad consiste en la disposición del corazón. Santa Teresa de Lisieux**Buenos días, Virgen del Carmen. Por ti madrugamos. Queremos encontrarnos con la luz de tu mirada. Contigo la mañana es mañana de luz y de esperanza. Gracias por todo. Eres un regalo.**El Amor es la ciencia y la vocación del corazón humano ** Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado"**“nada te turbe, nada te espante, todo se pasa…”, Teresa de Jesus)“Os van a juzgar, como juzguéis vosotros” (Mt...**Alabad al Señor en su templo, alabadlo en su fuerte firmamento. Alabadlo por sus obras magníficas, alabadlo por su inmensa grandeza. ** “¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro!... ¡Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!” (Beata Isabel de la Trinidad). **"El Espíritu del Señor llena la tierra**«Contigo caminamos en esperanza, sabiduría y misión», lema del viaje apostólico de Benedicto XVI a Portugal en mayo: Fátima, Lisboa y Oporto, etapas de la visita**Aprender en la cruz la lección del amor de Dios”**“Me he sentido acogido en Malta como san Pablo”S.S. Benedicto XVI** “La Pascua es la verdadera salvación de la humanidad”***"Invoquemos a la Santísima Virgen María, para que nos alcance la gracia de experimentar la presencia de Cristo Resucitado en la Iglesia."*** "Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento." S.S.Benedicto XVI, cuaresma 2010**«Contigo caminamos en la esperanza. Sabiduría y Misión»,**“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” **“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"**“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”."Verdaderamente, queridos amigos, los santos son los mejores intérpretes de la Biblia; éstos, encarnando en su vida la Palabra de Dios, la hacen más atrayente que nunca, de modo que habla realmente con nosotros." SS. Benedicto XVI, Enero 27, 2010**La santidad consiste en estar siempre alegres.( San Juan Bosco)**"La medida del amor es amar sin medida." (San Agustin)**"La amistad de Jesucristo sea cada día "luz y guía" para todos.(Benedicto XVI)**“Cada acto de amor del corazon humano es una sonrisa en el corazón de Dios”**La imagen del Niño Jesús, con la ternura de su infancia, nos permite además percibir la cercanía de Dios y su amor. Comprendemos lo preciosos que somos a sus ojos porque, precisamente gracias a él, nos hemos convertido a nuestra vez en hijos de Dios". S.S. Benedicto XVI**Amar a las familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolas siempre.**Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente favorable a su desarrollo.(Juan Pablo II) **Navidad no es "fábula" sino respuesta de Dios al hombre que busca verdadera paz, dice Benedicto XVI.**Él es el Señor y ella la sierva, Él es el Maestro y ella la discípula.*** ¡ Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá !"** El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos."**" Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra."** " camino prodigio de amor, de tus manos Madre vayamos a Dios."** "El anuncio del evangelio es la forma más grande de amor al prójimo"*** "A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición. (San Juan de la Cruz)**"Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías." (Santa Teresa de Liseaux)"**"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo". (San Antonio de Padua) **El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz.( Madre Maravillas de Jesús)**"La Iglesia ora, invoca a María, Estrella de la Esperanza, para que conduzca a la humanidad hacia el puerto seguro de la salvación, que es el Corazón de Cristo." S.S. Benedicto XVI"***El amor, para que sea auténtico, debe costarnos." No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar. (Madre Teresa de Calcuta)***" Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios, nos dice Jesús."** "Tú eres el Dios de los oprimidos, el protector de los humillados, el defensor de los débiles, el apoyo de los abandonados, el salvador de los que no tienen esperanza. " ( Judit 9,11)***Sólo no se equivoca quien nada hace, ni se arriesga quien nada dice".** ¡" Ven, sigue a Cristo Redentor !**No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no ora y gente que sí sabe orar." (San Alfonso)**"Dedícale tiempo al Dueño del Tiempo"**"El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar" (San Agustín)***"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás.(San Agustin)***Nunca hay que decir « no me toca», sino « ¡Voy yo!»(Don Bosco)***"La vida es un camino duro que debemos andar"**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes". ( San Agustin ) ***"Dedícale tiempo al dueño del tiempo"**"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás. (San Agustin)**La vida es riqueza, consérvala.** La vida es vida, defiéndela.(TERESA DE CALCUTA )**Cuando los cristianos lo pasamos mal, es porque no damos a esta vida todo su sentido divino.**"Es Cristo que pasa"**" ¡ Que dulce eres Señor para los que te buscan !, ¡qué serás para los que te encuentran!" **"El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree"(San Antonio de Padua)**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes".**San Agustín decía: “En lo esencial, unidad; en lo opinable, libertad; pero en todo, caridad” ***"CRISTO HA RESUCITADO .....¡¡¡ ALELUYA !!!!***El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar".*** El amor es mas fuerte que la muerte"***Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado" ***"La Pascua,fiesta del amor redentor de Dios" ***"Que lleguemos a ser verdaderamente sacerdotes de la Nueva Alianza"***"Él es nuestra esperanza, Él es la verdadera paz del mundo"( Papa Benedicto XVI )***"El que pone antención en las cosas pequeñas llega a la perfección e corto tiempo. Muchos quisieran hacer cosas grandes, como predicaciones o penitencias, pero descuidan las cosas pequeñas. Quien desprecia lopeque

domingo, 15 de agosto de 2010

22 de agosto del 2010

Domingo 21° durante el año


Liturgia de las Horas: 1ra. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
Fiesta de María Reina

Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: ¿A quién no le asaltó, alguna vez, la mis­ma pregunta que hoy le hacen a Jesús?
¿Se salvarán unos pocos? ¿Se salvarán muchos? ¿Se salvarán todos?
En este vigésimo primer domingo Durante el año, veremos que, en el "banquete del Reino" -como llama Jesús a la vida eterna-, hay lugar para todos. Todos están invitados. La entrada es "libre"; pero no es "gratuita", hay que pagar el precio del esfuerzo cotidiano por seguir a Jesús, ya que él es el Camino, la Verdad y la Vida, y nadie va al Padre sino por medio de él.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nues­tros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial
¡Otro domingo de gran consuelo! Dios quiere llevar al banquete celestial a todos los pueblos y naciones. Presten atención a la Primera lectura, al Salmo y al Evangelio.
"Vendrán muchos a ocupar un lugar en el banquete del Reino", dirá Jesús.
Hermanos: Este lugar hay que ganarlo siguiendo a Jesús. Porque queremos hacerlo es que estamos aquí reunidos.
La gracia y la paz de Jesús, Camino, Verdad y Vida que nos conduce al Padre, estén con todos ustedes.

Acto penitencial
El amor del Señor por nosotros es inquebrantable, y su fidelidad permanece para siempre. Pidamos humildemente perdón.
- Tú quieres que todos se salven.
Señor, ten piedad.
- Tú nos abres la puerta de tu misericordia.
Cristo, ten piedad.
- Tú nos invitas al banquete del Reino.
Señor, ten piedad.

Gloria
Glorifiquemos a Dios, porque lla­ma a todos sus hijos dispersos y les ofrece su reino: Gloria...

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Is 66,18-21): El amor de Dios quiere reunir a todos los pueblos y naciones.
Así dice el Señor: "Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria, les daré una señal, y de entre ellos despacharé supervivientes a las naciones: a Tarsis, Etiopía, Libia, Masac, Tubal y Grecia, a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria; y anunciarán mi gloria a las naciones. Y de todos los países, como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos a caballo y en carros y en literas, en mulos y dromedarios, hasta mi monte santo de Jerusalén -dice el Señor-, como los israelitas, en vasijas puras, traen ofrendas al templo del Señor. De entre ellos escogeré sacerdotes, y levitas" -dice el Señor-.

Salmo (Sal 116, 1-2): Agradeciendo esta voluntad universal de Dios, el salmo alaba al Señor que quiere salvar a todos. Participamos de esta oración aclamando: Vayan por todo el mundo y anuncien el evangelio.
Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos. R.
Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. R.

Segunda lectura (Heb 12, 5-7. 11-13): ¿Hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Así obra el Padre Dios con nosotros.
Hermanos: Habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron: "Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, no te enfades por su reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos."
Aceptad la corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues, ¿qué padre no corrige a sus hijos?
Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos, sino que nos duele; pero, después de pasar por ella, nos da como fruto una vida honrada y en paz.
Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, en vez de retorcerse, se curará.

Evangelio (Le 13, 22-30): Jesús nos dice que todos estamos invitados a en­trar en su reino, pero que debemos esforzarnos para ello.
En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.
Uno le preguntó: "Señor, ¿serán pocos los que se salven?"
Jesús les dijo: "Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos";
y él os replicará: "No sé quiénes sois."
Entonces comenzaréis a decir.
"Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas."
Pero él os replicará: "No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados."
Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos."
COMENTARIO
Hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos


Vivimos en una sociedad hedonista: por todas partes se te invita a buscar el placer y la comodidad por encima de todo, mientras se te invita a huir de todo lo que significa sacrificio, compromiso, entrega. Y ¡así va la sociedad!
La Palabra de Dios que hoy proclamamos viene a iluminar esa mentalidad comodona que tenemos. Jesucristo habla con claridad. A la pregunta de si serán pocos los que se salven, contesta que la salvación está abierta a todos, pero que aquellos que luchen, que se esfuercen de verdad, la alcanzarán. ¡Hay que entrar por la puerta estrecha!
¿Qué significa esta puerta estrecha? ¿Por qué muchos no logran entrar por ella? ¿Acaso se trata de un paso reservado sólo a algunos elegidos?
Nos acecha continuamente la tentación de interpretar la práctica religiosa como fuente de privilegios o seguridades. En realidad, el mensaje de Cristo va precisamente en la dirección opuesta: todos pueden entrar en la vida, pero para todos la puerta es "estrecha". No hay privilegiados. El paso a la vida eterna está abierto para todos, pero es "estrecho" porque es exigente, requiere esfuerzo, abnegación, mortificación del propio egoísmo.
Una vez más, el evangelio nos invita a considerar el futuro que nos espera y al que nos debemos preparar durante nuestra peregrinación en la tierra. La salvación, que Jesús realizó con su muerte y resurrección, es universal. Él es el único Redentor, e invita a todos al banquete de la vida inmortal. Pero con una sola condición, igual para todos: la de esforzarse por seguirlo e imitarlo, tomando sobre sí, como hizo él, la propia cruz y dedicando la vida al servicio de los hermanos. Así pues, esta condición para entrar en la vida celestial es única y universal.
En el último día —recuerda también Jesús en el evangelio— no seremos juzgados según presuntos privilegios, sino según nuestras obras. Los "obradores de iniquidad" serán excluidos y, en cambio, serán acogidos todos los que hayan obrado el bien y buscado la justicia, a costa de sacrificios. Por tanto, no bastará declararse "amigos" de Cristo, jactándose de falsos méritos: "Hemos comido y bebido contigo y tú has enseñado en nuestras plazas" (Lc 13, 26). La verdadera amistad con Jesús se manifiesta en el modo de vivir: se expresa con la bondad del corazón, con la humildad, con la mansedumbre y la misericordia, con el amor por la justicia y la verdad, con el compromiso sincero y honrado en favor de la paz y la reconciliación. Podríamos decir que este es el "carné de identidad" que nos distingue como sus "amigos" auténticos; es el "pasaporte" que nos permitirá entrar en la vida eterna. Queridos hermanos y hermanas, si también nosotros queremos pasar por la puerta estrecha, debemos esforzarnos por ser pequeños, es decir, humildes de corazón como Jesús, como María, Madre suya y nuestra. Ella fue la primera que, siguiendo a su Hijo, recorrió el camino de la cruz y fue elevada a la gloria del cielo, como recordamos hace algunos días. El pueblo cristiano la invoca como Puerta del cielo. Pidámosle que, en nuestras opciones diarias, nos guíe por el camino que conduce a la "puerta del cielo" (cf. Benedicto XVI, Ángelus 26-VIII-2007).


Compromiso semanal
Haz un rato de oración y dialoga con el Señor.

Credo
Reafirmemos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en la unidad de la santa Iglesia: Creo...

Oración de los fieles
Hermanos: recemos para que se cumpla el designio universal del amor de Dios, que quiere a todos sus hijos en el banquete del reino.

A cada intención, pedimos: Ayúdanos, Señor, a no desfallecer.

Para que la Iglesia pueda realizar con libertad su misión de evangelizar a todos los pueblos. Oremos.
Para que todas las naciones de la tierra crean firmemente en el único Dios y se traten fraternalmente. Oremos.
Para que todos los que viven al margen de la Iglesia no sufran escándalo a causa de nuestros pecados e incoherencias. Oremos.
Para que nosotros -invitados perma­nentes a la mesa del Señor- nos esforcemos por entrar por la puerta es­trecha del seguimiento de Cristo. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Ábrenos, Señor, la puerta de tu misericordia; ayúdanos a no desfallecer y salva, en tu bondad, a todos los pueblos. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación, es nuestra gran ofrenda al Padre. Unidos a él, presentamos al Señor los sufrimientos y las buenas obras de todos los hombres de buena voluntad.

Prefacio (Durante el Año VI)
Dios quiere que todos los hombres alcancen la salvación. Con gratitud, unamos nuestras voces al celebrante que, en nombre de
todos, eleva la gran Acción de Gracias al Padre, "porque en Jesucristo poseemos el anticipo de la eternidad".

Padrenuestro
Preparémonos a recibir el Pan de Vida invocando al Padre Dios, que nos trata como hijos: Padre nuestro...

Cordero de Dios
Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Jesús, enviado del Padre para salvar a todos los hombres. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión
Hermanos: La eucaristía es un anticipo de aquel banquete eter­no al que nos convida el Padre. Con alegría, vayamos a comulgar cantando.

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: Hemos recibido una estupenda invitación: participar del banquete eterno. Pero es una invitación exigente: se llega a través de la "puerta estrecha", es decir, la lucha cotidiana por ser fieles a Jesús.
Que el Señor esté con ustedes.
Concede, Señor, a tus hijos
amar tus mandamientos
y anhelar tus promesas,
para participar un día
en el banquete eterno del Reino.
Y que la bendición de Dios...

Despedida
Queridos amigos: Alegres porque el banquete celestial comienza en esta tierra junto a Jesús, nos retiramos cantando.

martes, 10 de agosto de 2010

15 de Agosto de 2010

Asuncion de la Virgen María

Liturgia de las Horas: Propio del Salterio
Color: Blanco
Santoral
San Arnulfo, Obispo de Soissons
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María



Introducción a la celebración

Hermanos y hermanas: Hoy celebramos la fiesta de la Asunción de la Virgen. Sus hijos nos alegramos, porque Dios no permitió la corrupción corporal de María y, al finalizar su vida entre nosotros, la elevó al Cielo en cuerpo y alma. Dios asoció, así, a María Inmaculada al triunfo de la resurrección de Cristo.
Para resaltar la fiesta, los ornamentos del sacerdote son de color blanco.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.


Saludo inicial
“El Señor hizo en mí grandes cosas”, canta la Virgen en su visita a Isabel. Esas “grandes cosas”, que comienzan con la Maternidad de Jesús fundamento de todas las demás, se coronan con la fiesta de hoy. María es elevada al Cielo en cuerpo y alma para participar de la gloria de Cristo y mostrarnos la gloria que nos espera a cada uno de nosotros.
Que la gracia y la paz
de Dios Padre, que en María
nos muestra a todos
la gloria a la que estamos llamados,
estén con todos ustedes.


Acto penitencial
Hermanos: Dios, que eligió a María como Madre de Jesús y la elevó al Cielo, nos llama a la conversión. Con sinceridad y confianza, pidamos perdón por nuestras faltas.
- Señor, porque por María, tu madre, nos llegó la salvación.
Señor, ten piedad.
- Cristo, porque asociaste a María al triunfo de la resurrección.
Cristo, ten piedad.
- Señor, porque María canta en nombre de todos tu grandeza.
Señor, ten piedad.


Gloria

Glorifiquemos y alabemos a la Santísima Trinidad, que en María “hizo grandes cosas” y la coronó de gloria en el Cielo. Gloria...

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Apoc 11,19a; 12, 1-6. 10): A María, por ser Madre de la Iglesia, la liturgia le aplica un texto del Apocalipsis que describe brillantemente su gloria.

Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de la alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra. El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios. Se oyó una gran voz en el cielo: "Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo."
Salmo (Sal 44, 10-12. 15-16): El salmo es un bellísimo canto nupcial. Con Él, la liturgia exalta la figura de María. Participamos de esta oración aclamando: "De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir."

Hijas de reyes salen a tu encuentro, / de pie a tu derecha está la reina, / enjoyada con oro de Ofir. R.
Escucha, hija, mira: inclina el oído, / olvida tu pueblo y la casa paterna; / prendado está el rey de tu belleza: / póstrate ante él, que él es tu Señor. R.
Las traen entre alegría y algazara, / van entrando en el palacio real.
R.


Segunda lectura (1Cor 15, 20-27): Dios anticipó en María lo que quiere hacer con todos nosotros. Escuchemos a san Pablo hablando de la muerte y la resurrección.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies
.


Evangelio (Lc 1, 39-56): La Virgen canta al Señor, que se fijó en su pequeñez e hizo en ella grandes cosas.
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.


Credo
Confesemos nuestra fe en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que hizo en María tan grandes prodigios. Creo...


Oración de los fieles
María es Madre de todos los hombres. Roguemos para que todos experimenten su maternal protección.
A cada intención, pedimos: Te lo pedimos por María, glorificada junto a Jesús.

Para que el Papa, los obispos y sacerdotes prediquen sin desmayo la esperanza y la gloria a la que estamos llamados. Oremos.

Para que el continente americano y nuestro país, tan devoto de María, encuentren en ella fortaleza para luchar por una mejor calidad de vida. Oremos.

Para que los enfermos terminales y cuantos sufren una grave enfermedad experimenten el consuelo de la gloria futura. Oremos.

Para que todos nosotros recurramos diariamente a María, “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Oremos.

¡Sí, Padre! Te lo pedimos por María, glorificada junto a Jesús, ya que tú la quisiste “llena de gracia” y Madre nuestra. Te lo pedimos...

Presentación de la ofrendas

Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación, es nuestra gran ofrenda al Padre. Con el espíritu servicial que María manifestó a su prima Isabel, llevemos al altar el pan y el vino junto con los gozos y las fatigas de cada día.

Prefacio (Propio)

Con especial alegría, cantaremos el Santo, que corona la gran Acción de Gracias que el celebrante, en nombre de todos, eleva al Padre, porque constituyó a María garantía de consuelo y esperanza para el pueblo que peregrina en la tierra.

Padrenuestro

Al prepararnos para la comunión, invoquemos a Dios, Padre nuestro, que en María nos dio un anticipo de la gloria venidera. Padre nuestro...

Cordero de Dios

Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo: Jesús, el Hijo de María, que la asoció a su misión y a su gloria. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión

Hermanos: La Comunión es nuestro alimento para la vida eterna y un anticipo de la gloria que Dios quiere para todos sus hijos. Con alegría, vayamos a participar de la Cena del Señor.

Avisos parroquiales(Después de la oración Postcomunión).


Rito de conclusión

La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Las maravillas que Dios obró en la santísima Virgen nos animan a permanecer fieles a Jesús, sabiendo que Dios Padre quiere esa misma gloria para todos nosotros.

Que el Señor esté con ustedes.
Bendición Solemne (Misal p. 637, Nј 15).

Despedida

Queridos amigos: Llenos de esperanza en la protección de María, nos retiramos cantando.


martes, 3 de agosto de 2010

8 de Agosto del 2010

Liturgia de las Horas: 3ra. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
Santo Domingo de Guzman, Fundador

Domingo 19° durante el año


Introducción a la celebración

Hermanos y hermanas: Dios ha querido hacernos partícipes y constructores de su Reino. Ello reclama una actitud despierta, atenta, en tensión hacia el objetivo que se nos ha confiado. En este 19º domingo Durante el año, Jesús nos inculca confianza y nos previene contra un obstáculo muy serio: la codicia... porque donde está nuestro tesoro, allí también estará nuestro corazón. Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y voces, cantamos.

Saludo inicial
Hermanos: El domingo pasado, Jesús nos decía: “Cuídense de toda avaricia”. Hoy nos invita al desprendimiento, a dar limosna, a acumular un tesoro inagotable en el cielo. Para ello necesitamos estar alertas, tener una actitud vigilante que sólo la fe puede sostener.
El amor y la paz de Dios Padre,
que quiso darnos el Reino
como el mayor tesoro,
estén con todos ustedes.

Acto penitencial
Los ojos del Señor están fijos sobre los que esperan en su misericordia. Con esta confianza, examinemos qué hicimos de nuestra vida desde nuestra última misa.
– Tú solo eres Santo. Cuando la fe no gobierna nuestra vida.
Señor, ten piedad.
– Tú nos diste una vida nueva. Cuando no compartimos nuestros bienes con generosidad.
Cristo, ten piedad.
– Tú nos amaste hasta el extremo. Cuando no estamos vigilantes y cedemos a la codicia.
Señor, ten piedad.

Gloria
Vamos a alabar, a bendecir, adorar, a glorificar, a dar gracias. Digamos con fervor: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Sab 18, 5-9): En agradecimiento por su liberación, los justos de Israel decidieron compartir sus bienes.
La noche de la liberación se les anunció de antemano a nuestros padres,
para que tuvieran ánimo, al conocer con certeza la promesa de que se fiaban.
Tu pueblo esperaba ya la salvación de los inocentes y la perdición de los culpables,
pues con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.
Los hijos piadosos de un pueblo justo ofrecían sacrificios a escondidas y, de común acuerdo, se imponían esta ley sagrada:
que todos los santos serían solidarios en los peligros y en los bienes; y empezaron a entonar los himnos tradicionales.

Salmo (Sal 32,1. 12. 18-20. 22): El salmo aclama al Señor por la providencia con que sustenta a quienes esperan en él. Participamos de esta oración aclamando: ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!
Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. R.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo; que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
R.

Segunda lectura (Heb 11, 1-2. 8-19; o más breve: Heb 11, 1-2. 8-12): La fe sostiene nuestra entrega a la Palabra de Dios y nos hace dignos de aprobación.
Hermanos: La fe es seguridad de lo que se espera, y prueba de lo que no se ve.
Por su fe, son recordados los antiguos.
Por fe, obedeció Abrahán a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber adónde iba.
Por fe, vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas -y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa-, mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Por fe, también Sara, cuando ya le había pasado la edad, obtuvo fuerza para fundar un linaje, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía.
Y así, de uno solo y, en este aspecto, ya extinguido, nacieron hijos numerosos- como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.
Con fe murieron todos éstos, sin haber recibido lo prometido; pero viéndolo y saludándolo de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.
Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues, si añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.
Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.
Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía preparada una ciudad.
Por fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac; y era su hijo único lo que ofrecía, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: "Isaac continuará tu descendencia."
Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para hacer resucitar muertos.
Y así, recobró a Isaac como figura del futuro.

Evangelio (Lc 12, 32-48; o más breve: Lc 12, 35-40): El discípulo de Jesús espera la llegada de su Reino con gran vigilancia, cuidándose especialmente de la codicia de los bienes materiales.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.
Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre."
Pedro le preguntó: "Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?"
El Señor le respondió: "¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?
Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.
El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá."
COMENTARIO
Estad preparados

El Evangelio nos invita a desapegarnos de los bienes materiales, en gran parte ilusorios, y a cumplir fielmente nuestro deber tendiendo siempre hacia lo alto. El creyente permanece despierto y vigilante a fin de estar preparado para acoger a Jesús cuando venga en su gloria. Con ejemplos tomados de la vida diaria, el Señor exhorta a sus discípulos, es decir, a nosotros, a vivir con esta disposición interior, como los criados de la parábola, que esperan la vuelta de su señor. "Dichosos los criados —dice— a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela" (Lc 12, 37). Por tanto, debemos velar, orando y haciendo el bien.
Es verdad, en la tierra todos estamos de paso, como oportunamente nos lo recuerda la segunda lectura de la liturgia de hoy, tomada de la carta a los Hebreos. Nos presenta a Abraham, vestido de peregrino, como un nómada que vive en una tienda y habita en una región extranjera. Lo guía la fe. "Por fe —escribe el autor sagrado— obedeció Abraham a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber a dónde iba" (Hb 11, 8). En efecto, su verdadera meta era "la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor es Dios" (Hb 11, 10). La ciudad a la que se alude no está en este mundo, sino que es la Jerusalén celestial, el paraíso. Era muy consciente de ello la comunidad cristiana primitiva, que se consideraba "forastera" en la tierra y llamaba a sus núcleos residentes en las ciudades "parroquias", que significa precisamente colonias de extranjeros (cf. 1 P 2, 11). De este modo, los primeros cristianos expresaban la característica más importante de la Iglesia, que es precisamente la tensión hacia el cielo.
Por tanto, la liturgia de la Palabra de hoy quiere invitarnos a pensar "en la vida del mundo futuro", como repetimos cada vez que con el Credo hacemos nuestra profesión de fe. Una invitación a gastar nuestra existencia de modo sabio y previdente, a considerar atentamente nuestro destino, es decir, las realidades que llamamos últimas: la muerte, el juicio final, la eternidad, el infierno y el paraíso. Precisamente así asumimos nuestra responsabilidad ante el mundo y construimos un mundo mejor.
La Virgen María, que desde el cielo vela sobre nosotros, nos ayude a no olvidar que aquí, en la tierra, estamos sólo de paso, y nos enseñe a prepararnos para encontrar a Jesús, que "está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso y desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos" (cf. Benedicto XVI, Angelus 12-VIII-2007).
El deseo de seguridad es uno de los más fuertes que tenemos en nuestro corazón. Es un signo de nuestra gran debilidad como personas. La inseguridad nos da pánico y, por ello, nos hace desarrollar mecanismos de defensa muy variados. La Palabra de Dios nos habla hoy de la seguridad de los creyentes: El Señor. Él ha de ser nuestra única seguridad. Quien está con el Señor está seguro.
El Evangelio hoy nos invita a fiarnos de Dios y a vivir una vida de fidelidad. Por eso, los cristianos nos hemos de plantear cómo estamos de fidelidad. La fidelidad es la primera consecuencia de la fe. La fidelidad es la fe hecha vida. Si decimos que creemos en Jesucristo, nos hemos de fiar de Él. Fiarse significa aceptar su mensaje, y aceptarlo en todo, en lo que nos gusta y en lo que no nos gusta. Fiarse significa dejar a un lado nuestros criterios, nuestras “manías”, incluso nuestros sentimientos, para tratar de tener el mismo corazón de Cristo, sus mismos sentimientos y actitudes.
¿Tú cómo estás? ¿Intentas ser fiel en todo a Jesucristo y a la Iglesia? ¿Te esfuerzas por mejorar tu fidelidad? ¿Estás preparado para el encuentro con el Señor? ¿Das el rendimiento a los talentos que el Señor te ha dado?

Compromiso semanal
Revisa tu vida. Mira si eres fiel a Jesucristo y a la Iglesia. Piensa si das el rendimiento a los talentos que Dios te ha dado. Piensa si los estás poniendo al servicio de la Iglesia. Pídele al Señor que te ayude a mejorar, a crecer en la fé y la fidelidad.

Credo
Confesemos la una y sola fe de la Iglesia de todos los tiempos extendida por toda la tierra: Creo...

Oración de los fieles
Los cristianos, desde sus orígenes, sintieron la necesidad de rezar por todos los hombres. Hagámoslo también nosotros con entusiasmo.
A cada intención, pedimos: Danos fuerza para compartir nuestros bienes.

Para que todos los bautizados mantengan encendida la lámpara de la fe, trabajando en la construcción del Reino. Oremos.
Para que la justicia social llegue a los sectores más desprotegidos. Oremos.
Por los que no quieren compartir, los que no tienen fe, los que ponen su corazón en los bienes de este mundo, para que superen su falta de conciencia. Oremos.
Para que el Señor, ahora y al final de nuestra vida, nos encuentre ocupados en la tarea que nos confió. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Ya que esperamos confiadamente en ti, Señor, danos fuerza para afrontar el combate cristiano y para no dejarnos abatir por el desaliento. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
La bondad del Señor, Dios del Universo, puso a nuestra disposición todos los bienes de la tierra. Por eso, agradecidos, junto al pan y el vino, presentamos el propósito de colaborar con nuestro trabajo en la construcción de un mundo mejor.

Prefacio (Durante el Año VI)
Dios ha querido hacernos partícipes y constructores de su Reino. Por eso rubricamos la gran Acción de Gracias que el celebrante eleva en nombre de todos, con el canto del Santo, porque en Dios, creador y salvador, vivimos, nos movemos y existimos.

Padrenuestro
Hemos concluido la Plegaria eucarística. Ahora preparamos nuestro corazón para recibir su fruto: el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Recemos con alegría: Padre nuestro...

Cordero de Dios
Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús que nos llama a poner nuestro corazón en el reino de Dios. Dichosos los llamados a la Cena del Señor.

Comunión
Hermanos: Recibiendo a Cristo en la eucaristía, renovemos nuestras fuerzas, ya que somos peregrinos necesitados del Pan de Vida. Con alegría, marchemos a participar de la Cena del Señor, cantando.

Avisos parroquiales
(Después de la oración Postcomunión).

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: La misión que nos propone hoy la liturgia es grandiosa: poner el corazón en el tesoro eterno, compartir fraternalmente lo que tenemos y trabajar por instaurar el reino de Dios entre los hombres.
Que el Señor esté con ustedes.
Confirma en tus hijos, Señor,
el espíritu de hijos adoptivos
para que te glorifiquen
trabajando por el Reino.
Y que la bendición...

Despedida
Queridos amigos: Alegres porque llevamos en el corazón ese gran tesoro que es el reino de Dios, nos retiramos cantando.

domingo, 25 de julio de 2010

1º de Agosto del 2010

Domingo 18° durante el año
Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Alfonso de Ligorio

Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: La avaricia y la codicia acechan a todos. En este domingo 18º Durante el año, la liturgia nos muestra la insensatez de quien atesora para sí afectos, placeres, dinero y cosas materiales, en un afán de tener siempre más, dando un valor absoluto a lo que es relativo y caduco.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial
“Cuídense de toda avaricia porque, aún en la abundancia, la vida del hombre no está asegurada por sus riquezas”. Así de sensata es la enseñanza de Jesús, que hoy nos previene contra toda forma de codicia.
La gracia y la sabiduría de Jesús,
que nos invita a ser ricos
a los ojos de Dios,
estén con todos ustedes.

Acto Penitencial
¿Quién está libre de ese afán posesivo y desmesurado de cosas materiales?
Abramos el corazón a la misericordia de Dios, que tiene compasión de sus servidores.
– Tú que te has hecho pobre para enriquecernos.
Señor, ten piedad.
– Tú que eres la plenitud de la verdad y de la gracia.
Cristo, ten piedad.
– Tú que has venido para que tengamos vida eterna.
Señor, ten piedad.

Gloria
Glorifiquemos a Dios, que nos ha creado para gozar de los bienes del cielo: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Ecl 1, 2; 2, 21-23): Con desaliento, el autor del Eclesiastés quiere recordarnos lo pasajero de las cosas terrenas.
¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad!
Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto,
y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado.
También esto es vanidad y grave desgracia.
Entonces, ¿qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que lo fatigan bajo el sol?
De día su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente.
También esto es vanidad.

Salmo (Sal 89, 3-6. 12-14. 17): Haciéndose eco de esta verdad, el salmo proclama la soberanía de Dios y la precariedad de la vida. Participamos de esta oración aclamando: Señor, tú has sido nuestro refugio, de generación en generación
Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: "Retornad, hijos de Adán." Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna. R.
Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. R.
Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos. R.
Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.
R.

Segunda lectura (Col 3, 1-5. 9-11): El hombre nuevo, que nació en nosotros con el Bautismo, nos impulsa a buscar los bienes del Cielo.
Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.
En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría.
No sigáis engañándoos unos a otros.
Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestios del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo.
En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

Evangelio (Lc 12, 13-21): Jesús muestra la insensatez de la avaricia y nos estimula a ser ricos para Dios.
En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: "Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia."
Él le contestó: "Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?"
Y dijo a la gente: "Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande
sobrado, su vida no depende de sus bienes."
Y les propuso una parábola: "Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos:
¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha."
Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida."
Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será? "
Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios."
COMENTARIO
Lo que has acumulado, ¿de quién será?

Uno de los problemas más importantes que la sociedad actual tiene es la mentalidad materialista, relativista y hedonista que, poco a poco se va imponiendo como norma de conducta, como estilo de vida. Para mucha gente lo único importante es el dinero, el poder, la comodidad, el placer, el culto al cuerpo… Es uno de los síntomas más claros del olvido de Dios en que ha caído la sociedad actual.
Este materialismo está presente en nuestras relaciones humanas. Se nota a la hora de educar a los hijos: se pone mucho interés en las cosas materiales –que tienen su importancia, pero relativa– y se descuidan aspectos fundamentales como la educación religiosa, los valores humanos...
Se nota también en la vida de las familias: nos preocupamos mucho por vivir llenos de comodidades, y olvidamos a veces crear un verdadero ambiente familiar en el que sea posible vivir y crecer como personas y como cristianos. Y este problema lo tenemos tanto a nivel de matrimonio, como a nivel de las relaciones padres-hijos.
También se nota en los jóvenes: muchos jóvenes viven una actitud ante la vida tremendamente materialista; actitud que se manifiesta en la falta de ideales, de ilusión, en vivir de una manera absurda y esclavizante la diversión, en tener como modelos de vida a personajes que viven en las antípodas del Evangelio.
Lo vemos también en el ambiente social: se nos invita a vivir pensando sólo en el dinero, a valorar a los que más tienen, a luchar por tener más al precio que sea.
Y la Palabra de Dios hoy te invita a descubrir que este planteamiento es absurdo. Te recuerda que el materialismo no tiene sentido, que no puede llenar jamás tu corazón.
La riqueza, aun siendo en sí un bien, no se debe considerar un bien absoluto. Sobre todo, no garantiza la salvación; más aún, podría incluso ponerla seriamente en peligro. En la página evangélica de hoy, Jesús pone en guardia a sus discípulos precisamente contra este riesgo. Es sabiduría y virtud no apegar el corazón a los bienes de este mundo, porque todo pasa, todo puede terminar bruscamente. Para los cristianos, el verdadero tesoro que debemos buscar sin cesar se halla en las "cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios". Nos lo recuerda hoy san Pablo en la carta a los Colosenses, añadiendo que nuestra vida "está oculta con Cristo en Dios" (Col 3, 1-3) (cf. Benedicto XVI, Ángelus, 5-VIII-2007).
Y en el Evangelio el Señor te recuerda que de nada te sirve ganar el mundo entero si se pierde tu alma. Que lo que has de acumular de verdad son buenas obras, que es lo único que te abrirá el camino a la vida eterna.
La Palabra de Dios hoy te invita a revisar en profundidad tu vida para descubrir dónde está tu corazón. Te invita a revisar tu escala de valores para ponerlos en su sitio, sabiendo que, aunque las cosas materiales son necesarias, no pueden constituir nunca el centro de tu vida ni ser tu única preocupación. Tu principal preocupación ha de ser alcanzar la vida eterna, y todo lo que hagas o desees ha de ser para alcanzarla. Dios no te pedirá las libretas de los bancos, ni los títulos de propiedad de tus posesiones, ni los diplomas de las escuelas, ni los trofeos y medallas, ni los aplausos humanos... Todo eso es basura. Lo único que te va a pedir el Señor, lo que te hará verdaderamente feliz, la única riqueza que nadie te podrá quitar es tu fidelidad a Él y a la Iglesia y el pasar por el mundo haciendo el bien. ¿Dónde está tu corazón? ¿Cómo está tu escala de valores? ¿A qué aspiras en tu vida?

Credo
El “credo” es nuestra aceptación pública de la Palabra de Dios que hemos celebrado. Digamos con entusiasmo: Creo...

Oración de los fieles
Roguemos al Señor para que todos, y en especial quienes más bienes materiales posee, nos veamos libres de los engaños de la codicia y el egoísmo.

A cada intención, proclamemos: Danos, Señor, un corazón sensato.

Por las órdenes y congregaciones religiosas: para que sean modelos de desprendimiento y pobreza. Oremos.
Por los que ejercen alguna función pública: para que la codicia no los arrastre.
Por los que sufren por la avaricia y la codicia de otros: para que encuentren un justo resarcimiento. Oremos.
Por todos nosotros: para que no caigamos en la tentación de la codicia, sepamos valorar los bienes terrenales con criterios evangélicos y aspiremos a los bienes eternos. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).

Danos, Señor, un corazón sensato, para que descubramos el valor de los bienes celestiales y el vacío que siempre deja poner el corazón en los bienes de este mundo. Te lo pedimos...

Oración universal
Seguir a Jesús nos compromete a rezar por todos los hombres. Hagámoslo guiados por el Espíritu.
A cada intención, pedimos: Enséñanos, Señor, a escucharte.

Por todos los que han consagrado su vida a Cristo mediante una entrega exclusiva: para que experimenten la alegría de tener al Señor por herencia. Oremos.
Por las instituciones y las personas que luchan por liberar al hombre de toda esclavitud: para que sus esfuerzos tengan éxito. Oremos.

Por los jóvenes que piensan en la posibilidad de consagrarse totalmente a Dios: para que se dejen conducir por el Espíritu. Oremos.
Por todos nosotros: para que sepamos reconocer las ataduras que nos impiden vivir con mayor fidelidad el evangelio. Oremos.

Presentación de las ofrendas
Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación, es nuestra gran ofrenda al Padre. Unidos a él, por medio del celebrante, presentemos al Señor Dios del universo el propósito de despojarnos de nuestras cosas superfluas para ayudar a los necesitados.

Prefacio (P.E. IV)
Éste es el momento central de nuestra eucaristía. Con aclamaciones y el canto, nos unimos al celebrante, con gozo y gratitud, porque el Señor, nuestro Dios, es la fuente de la vida e hizo todas las cosas para colmarlas de bendiciones.

Padrenuestro
El Padrenuestro manifiesta el anhelo de todo corazón entregado a Dios. Digamos con fe: Padre nuestro...

Cordero de Dios
“Yo soy el pan de vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre”, dice el Señor. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.
Comunión
Hermanos: La comunión reproduce la Cena Pascual de Jesús con sus discípulos. El Señor nos exhorta: “Cuídense de toda avaricia”. Con alegría, marchemos a participar de la Cena del Señor, cantando.

Avisos parroquiales
(Después de la oración Postcomunión).

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: El mensaje ha sido claro. ¿Para qué gastar la vida corriendo codiciosamente tras los bienes pasajeros? Los cristianos tenemos una misión mucho más espectacular: construir el reino de Dios.
Que el Señor esté con ustedes Ven, Señor, en ayuda de tus hijosy derrama sobre ellos tu inagotable bondad,para que busquen siemprelos bienes celestiales.Y que la bendición de Dios...

Despedida
Queridos amigos: Animados por la enseñanza evangélica y la gracia del Señor, nos retiramos cantando.

lunes, 19 de julio de 2010

25 de Julio del 2010

Domingo 17° durante el año

Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: Venimos rezando desde pequeños. Pero a muchos la oración les parece inútil, piensan que Dios no los escucha y “aflojan”, rezan mal o directamente dejan de rezar.
En este 17º domingo durante el año la liturgia, a través de ilustraciones espectaculares, nos inculca dos actitudes básicas de toda buena oración: la confianza y la perseverancia.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía y cantamos.

Saludo inicial
Hermanos: “Pidan y recibirán; busquen y encontrarán; golpeen y se les abrirá”. Estas son palabras de Jesús. Él mismo –a través del Padre nuestro– nos señala la confiada actitud con que debemos rezar.
El amor, la gracia y la paz de Dios,
a quien el Espíritu
nos hace llamar “Padre”,
esté con todos ustedes.

Acto penitencial
Examinemos cómo ha sido nuestra oración durante esta semana y abramos el corazón a Dios, que es bondadoso y compasivo.
– Tú eres el Camino seguro. Porque no somos inconstantes para orar.
Señor, ten piedad.
– Tú eres la Verdad sin error. Porque no confiamos en tu enseñanza.
Cristo, ten piedad.
– Tú eres la Vida en plenitud. Porque la rutina invade nuestra oración.
Señor, ten piedad.
Gloria
El gloria es un himno de alabanza a la Trinidad. Proclamemos con entusiasmo: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Gn 18, 20-21. 23-32): Abraham es un conmovedor ejemplo de la oración que intercede por otros.
En aquellos días, el Señor dijo: -La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré.
Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios: -¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?
El Señor contestó: -Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos.
Abrahán respondió: -Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?
Respondió el Señor: -No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco.
Abrahán insistió: -Quizá no se encuentren más que cuarenta.-En atención a los cuarenta, no lo haré.
Abrahán siguió hablando: -Que no se enfade mi Señor si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta? -No lo haré, si encuentro allí treinta.
Insistió Abrahán: -Me he atrevido a hablar a mi Señor; ¿y si se encuentran veinte?
Respondió el Señor: -En atención a los veinte no la destruiré.
Abrahán continuó: -Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?
Contestó el Señor: -En atención a los diez no la destruiré.
Palabra de Dios.

Salmo (Sal 137, 1-3. 6-8): Frente a la misericordia de Dios, el salmo manifiesta confianza y agradecimiento. Participamos de esta oración, aclamando:
¡Me escuchaste, Señor, cuando te invoqué!
Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario.
R./
Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.R./
EL Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida.R./
Extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo,
y tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo;
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.R./

Segunda lectura (Col 2,12-14): San Pablo nos habla de la nueva vida que Cristo nos comunicó en el Bautismo.
Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz.
Palabra de Dios.

Evangelio (Lc 11,1-13): Con dos ejemplos inapelables, Jesús enseña la necesidad de orar con insistencia y confianza.
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: -Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.
El les dijo: -Cuando oréis, decid: «Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación».
Y les dijo: -Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene durante la media noche para decirle: «Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle». Y, desde dentro, el otro le responde: «No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos».
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?
Palabra del Señor
.

Credo
Proclamemos con fervor nuestra fe en un Dios que atiende nuestras oraciones: Creo...

Oración de los fieles
Hermanos: Esta oración comunitaria de cada domingo imita la actitud de Abraham pidiendo por los demás. Recemos confiadamente.
A cada intención, pedimos: Señor, danos constancia en la oración.

Por nuestra Iglesia Católica, que recibió de Jesús la tarea de orar por todos.
Oremos.
Por los creyentes de todas las religiones que oran al único Dios.
Oremos.
Por los que no oran nunca, por los que oran mal, por los que aún no descubrieron la fuerza de la oración.
Oremos.
Por los religiosos y religiosas de vida contemplativa que han hecho de la oración su principal servicio al Pueblo de Dios.
Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Señor, enséñanos a orar y a encontrar en la oración la fuerza para hacer tu voluntad y trabajar por tu Reino. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
La bondad del Señor puso a nuestra disposición todos los bienes materiales y espirituales. El Señor nos enseña a orar por nosotros y por los demás. Presentémosle nuestro sincero propósito de rezar más y mejor.

Prefacio (P.E. V/a)
El himno llamado prefacio nos introduce en la Plegaria Eucarística, cuyo corazón lo constituyen las mismas palabras que Jesús pronunció en la Última Cena. Nos unimos al celebrante para dar gracias al Padre que nunca nos deja solos y se manifiesta vivo y presente en medio de nosotros.

Padrenuestro
Hemos recibido el Espíritu de hijos adoptivos para rezar confiadamente la oración que el mismo Jesús nos enseñó: Padre nuestro...

Cordero de Dios
Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús que nos enseñó a orar. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión
Hermanos: La eucaristía expresa y acrecienta nuestra comunión con Dios y con los hermanos. Esta comunión comienza en la oración y fructifica en buenas acciones. Con alegría, marchemos a recibir el Pan de Vida.

Avisos parroquiales
(Después de la oración Postcomunión).

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: Jesús fue claro y conmovedor con sus ejemplos. Confiemos en la oración. Pidamos con insistencia, dentro del espíritu del Padre nuestro, que nos hace buscar la voluntad de Dios.
Que el Señor esté con ustedes.
Que tu bendición, Señor,
infunda nuevo vigor en tus fieles
para que, perseverantes en la oración,
alcancen los gozos eternos.
Y que la bendición de Dios...

Despedida
Queridos amigos: La oración confiada y perseverante traerá a nuestra vida alegría y paz. Nos retiramos cantando.

domingo, 11 de julio de 2010

18 de Julio de 2010

Domingo 16° durante el año
Liturgia de las Horas: 4ta. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Arsenio, Monje

Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: El domingo pasado se nos enseñó la importancia de escuchar la palabra de Dios y practicarla. Este domingo 16º Durante el año es casi su continuación: el Señor se nos presenta como huésped que se acerca a nosotros para regalarnos sus dones, de los cuales el primero es su palabra, su mensaje, un nuevo estilo de vida.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en el nombre de Cristo, presidirá nuestra eucaristía y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.

Saludo inicial
Hermanos: El Señor se presenta hoy como huésped que quiere ser recibido para llenarnos de sus dones. Veremos algunas figuras bíblicas: Abraham, María, Marta... que ilustran cómo hacerlo.
La alegría y la paz
que traen la presencia
de Jesús y su Palabra
estén con todos ustedes.

Acto penitencial
El Señor rescata a sus servidores; los que se refugian en él no serán castigados. Recurramos a la misericordia de Dios.
– Tú que viniste al mundo para salvarnos.
Señor, ten piedad.
– Tú que nos visitas continuamente con la gracia del Espíritu Santo.
Cristo, ten piedad.
– Tú que quieres enriquecernos con tu palabra.
Señor, ten piedad.

Gloria
Por medio de Cristo, todos, sin distinción, tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu. Por eso proclamemos con fervor: Gloria...
Liturgia de la Palabra
Primera lectura (Gn 18, 1-10a): Abraham no deja pasar de largo a Dios. Su hospitalidad es recompensada.
En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo: "Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo." Contestaron: "Bien, haz lo que dices." Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: "Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza." Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron. Después le dijeron: "¿Dónde está Sara, tu mujer?" Contestó: "Aquí, en la tienda." Añadió uno: "Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo."

Salmo (Sal 14, 2-5): En consonancia con la hospitalidad de Abraham, el salmo canta la hospitalidad de Dios, que nos invita a proceder rectamente. Participamos de esta oración, aclamando: Señor, ¿quién entrará en tu casa?

El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor. R.

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. el que así obra nunca fallará. R.


Segunda lectura (Col 1, 24-28): San Pablo se alegra de poder sacrificarse por la misión apostólica que el Señor le ha encomendado.
Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos ha querido Dios dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo.


Evangelio (Lc 10, 38-42): Jesús enseña que una sola cosa es insustituible: escuchar la Palabra de Dios y practicarla.
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano." Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."


Credo
Proclamemos la fe que hemos recibido, aceptado y que queremos conservar: Creo..

Oración de los fieles
Dios quiere que todos se salven. Pidamos que los hombres no dejen pasar de largo el ofrecimiento del Señor.
A cada intención, pedimos: Danos, Señor, un corazón bien dispuesto.

Para que todas las comunidades cristianas se comporten como un hogar abierto y acogedor de cuantos buscan y necesitan al Señor. Oremos.
Para que los países desarrollados se abran generosamente a los pueblos necesitados. Oremos.
Para que los que viven en soledad encuentren hospitalidad y afecto en nuestra comunidad. Oremos.
Para que los grupos parroquiales den testimonio de generosa apertura a cuantos desean participar en la construcción del Reino. Oremos.

(Sustituir y/o añadir intenciones)
Danos, Señor, un corazón bien dispuesto, para que, en medio de las preocupaciones de la vida, no dejemos pasar tu presencia entre nosotros. Te lo pedimos...

Presentación de las ofrendas
Ofrezcamos al Señor nuestro propósito de ser fieles a su palabra dando lugar en nuestro corazón a los hermanos más aislados.

Prefacio (Común VII)
Comienza la parte central de la Misa con el himno llamado prefacio. Unidos al celebrante, proclamamos la gran alabanza a Dios por el don de su palabra y porque ha enviado a Jesús como huésped y peregrino, en medio de nosotros.

Padrenuestro
Al prepararnos a comulgar, con la actitud atenta de María y solícita de Marta, digamos la oración que Jesús nos enseñó: Padre nuestro...

Cordero de Dios
“Felices los que retienen la Palabra de Dios y dan fruto”, dice el Señor. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión
Hermanos: Al comulgar, nos incorporamos a Cristo. Él se hace nuestro huésped para ayudarnos a “elegir la mejor parte”. Con alegría, marchemos al banquete eucarístico.

Avisos parroquiales
(Después de la oración Postcomunión).

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: Abraham, María y Marta ilustran acabadamente cuán “felices son los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia”.
Que el Señor esté con ustedes.
Sé bondadoso con tus servidores, Señor, para que perseveren siempre y fielmente en la acogida y el cumplimiento de tu Palabra.
Y que la bendición...

Despedida
Queridos amigos: Alegres porque Jesús nos alienta y reconforta con su palabra y su eucaristía, nos retiramos cantando.

lunes, 5 de julio de 2010

11 de Julio de 2010


Domingo 15° durante el año

El domingo del Buen Samaritano
Jesús con su parábola del Buen Samaritano nos enseña cual debe ser nuestro camino respecto al prójimo. No podemos dar un rodeo o cerrar los ojos ante el sufrimiento y las necesidades de nuestros hermanos. Y ello, sin duda, toma especial significado en estos años difíciles y complicados de crisis económica severa. Es una reflexión de altura que debe llenar nuestros pensamientos personales y tener eco en los trabajos pastorales de ayuda.
Liturgia de las Horas: 3ra. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
San Benito, Abad


Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: ¡Cuántas veces oímos en nuestras celebraciones referencias a la Palabra de Dios! Ya casi, esta expresión no nos dice nada.
Este domingo 15º Durante el año habla de la Palabra de Dios: sus mandamientos, sus preceptos, su propuesta, remarcando la importancia no sólo de escucharla, sino de ponerla en práctica. El mensaje queda ilustrado hoy con la parábola del buen samaritano.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía, y cantamos.

Saludo inicial
“La palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón para que la practiques”, escucharemos en la Primera lectura.
Hermanos: El evangelio de hoy nos mostrará una forma muy cristiana de practicar esa Palabra: amar al prójimo como a uno mismo.
Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que a todos nos hizo hijos
y hermanos unos para los otros,
y que su amor permanezca con ustedes.

Acto Penitencial
“¡Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo!”. ¿Quién no falla más de una vez? Pidamos perdón con confianza de hijos.
– Tú te compadeces de nosotros. Porque nos cuesta convertirnos.
Señor, ten piedad.
– Tú eres la imagen del Dios invisible. Porque no vemos en el prójimo tu propia imagen.
Cristo, ten piedad.
– Tú quieres reconciliarnos con Dios. Porque dejamos de practicar su palabra.
Señor, ten piedad.

Gloria
Alabemos y glorifiquemos a la Trinidad que, cada domingo, nos invita a celebrar el día del Señor: Gloria...

Liturgia de la Palabra
Primera Lectura (Deut 30, 9-14): El Antiguo Testamento es preciso: hay que escuchar la voz del Señor y cumplir sus mandamientos.
Moisés habló al pueblo, diciendo: "Escucha la voz del Señor, tu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el código de esta ley; conviértete al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda el alma. Porque el precepto que yo te mando hoy no es cosa que te exceda, ni inalcanzable; no está en el cielo, no vale decir: "¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?"; ni está más allá del mar, no vale decir: "¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?" El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca. Cúmplelo."

Salmo (Sal 68, 14. 17. 30-31. 36ab-37): Haciéndose eco de la enseñanza recibida, el salmo suplica a Dios fortaleza para cumplir su palabra. Participamos de esta oración aclamando: Busquen al Señor, y vivirán.
Mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R. Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R. El Señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá. La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella. R.

Segunda Lectura (Col 1, 15-20): San Pablo nos presenta un profundo retrato de Cristo Jesús, imagen del Dios invisible.
Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Evangelio (Lc 10, 25-37): Con la parábola del buen samaritano Jesús ilustra de qué manera se pone en práctica la palabra de Dios.
En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?" Él contestó: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida." Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús dijo: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" Él contestó: "El que practicó la misericordia con él." Díjole Jesús: "Anda, haz tú lo mismo."

Credo
Al proclamar nuestra fe le decimos al Señor que sus palabras son espíritu y vida. Proclamemos con fervor: Creo...

Oración de los fieles
La Palabra de Dios nos llama a ver su imagen en cada hombre. Oremos con fervor, por toda la humanidad.
A cada intención, pedimos: Danos fuerza, Señor, para practicar tu palabra.

Por los sacerdotes, misioneros, catequistas, por todos los que predican la palabra de Dios: para que lo hagan con alegría y coraje. Oremos.
Por los que lesionan la dignidad y los derechos de las personas: para que vean en el prójimo la imagen del Dios invisible. Oremos.
Por las víctimas de las injusticias sociales: para que su dolor encuentre eco en los responsables de la sociedad. Oremos.
Por nosotros: para que alimentados por la palabra de Dios nos comprometamos cada vez más, en practicar las obras de misericordia. Oremos.

(Añadir y/o sustituir intenciones).
Dios, Padre nuestro, tú enviaste a Jesús a vendar y sanar nuestras heridas; por tu gran misericordia vuélvete hacia nosotros y ayúdanos a no pasar de largo frente a las heridas de los demás. Te los pedimos...

Presentación de las ofrendas
Cristo muerto y resucitado para nuestra salvación es nuestra gran ofrenda al Padre. Unidos a él presentemos al Señor nuestro decidido compromiso de imitar al buen samaritano.

Prefacio (P.E. V/b)
La plegaria eucarística comienza por el himno llamado prefacio. Nos unimos al celebrante que da gracias al Señor, nuestro Dios porque nos invita a escuchar su palabra y a mantenernos siempre firmes en el seguimiento de su Hijo.

Padrenuestro
Antes de participar del banquete eucarístico, sintámonos hermanos rezando la oración que Jesús nos enseñó: Padre nuestro...

Cordero de Dios
El Señor tiene palabras de vida eterna. Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús, el buen samaritano de toda la humanidad. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.

Comunión
Hermanos: La eucaristía alimenta y sostiene nuestro esfuerzo cotidiano por escuchar y practicar los mandatos y preceptos de Dios.

Rito de conclusión
La Misa ha terminado. Nuestra misión comienza.
Hermanos: Después de explicarnos cómo se ama al prójimo, Jesús nos dice: Ve y procede tú de la misma manera.

Hermosa misión la del cristiano, cuya alegría nadie nos la puede arrebatar.
Que el Señor esté con ustedes.
Concede, Señor, a todos los que
se consideran cristianos
comprometerse con las exigencias
de ese nombre.
Y que la bendición...

Despedida
Queridos amigos: Con alegría porque hemos escuchado la Palabra de Dios y nos hemos fortalecido con la eucaristía, nos retiramos cantando.