
Santoral
Introducción a la celebración
Hermanos y hermanas: Vivimos una época en que la palabra amor puede significar cualquier cosa. Canciones y telenovelas la han manoseado hasta desfigurarla.
En este 30º domingo durante el año, Jesús nos enseña que el amor a Dios, sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo es la síntesis de todo el mensaje y la vida cristiana; es un doble amor que, en definitiva, resulta ser un único amor.
Nos ponemos de pie. Celebramos esta eucaristía con alegría y como hermanos y, uniendo nuestras voces, cantamos.
Saludo inicial
Amarás al Señor, tu Dios, con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo, nos dirá Jesús.
Un camino de ida y vuelta que, en definitiva, es un solo camino: de Dios a los hermanos, de los hermanos a Dios.
Que el Dios del amor y de la paz,
por quien fuimos llamados y congregados
para vivir fraternalmente,
esté con ustedes.
Acto penitencial
Primera lectura (Éx 22, 20-26): Dios sale en defensa de los necesitados y exige que se los asista.
Esto dice el Señor:
No oprimirás ni viajarás al forastero, porque forasteros fueron ustedes en Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mi ira y los haré morir a espada, dejando a nuestras mujeres viudas y a nuestros hijos huérfanos.
Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.
Salmo (Sal 17, 2-4. 47. 51ab): Frente al compromiso de Dios, el Salmo reboza confianza en su protección. Participamos de esta oración, aclamando: Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
R. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza, y quedo libre de mis enemigos.
R. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador. Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu ungido.
R. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Segunda lectura (1Tes 1, 5c-10): Gracias al evangelio, los cristianos cambian su vida entregándose al servicio de Dios y al prójimo.
Evangelio (Mt 22, 34-40): El amor a Dios y al prójimo es la síntesis de la perfección cristiana.
En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
El les dijo:
«Amarás al Señor tu Dios como todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser». Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas.
Credo
Proclamemos nuestra fe en Dios, que es amor y nos llama a vivir en el amor. Creo...
Oración de los fieles
Para que la sociedad argentina comprenda que el amor a Dios es el único fundamento de la justicia, la paz y la solidaridad. Oremos.
Para que aquellos que no aman a Dios experimenten la necesidad y el gozo de encontrarlo. Oremos.
Para que todos nosotros “pongamos amor donde no lo hay, y así encontremos amor”. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones).
Señor, tú eres la plenitud del amor, ayúdanos a amar lo que nos mandas. Te lo pedimos.
Presentación de las ofrendas
Rito de conclusión
Hermanos: Volvamos a la vida diaria para poner amor donde no lo haya. Encontraremos amor, y el “Amor será amado”.
El Señor esté con ustedes.
Concede, Señor, a tu pueblo
salud de alma y cuerpo,
perfecto amor a los hermanos
y una entrega total a tu servicio.
Y que la bendición de Dios...
Canto Final
Queridos amigos: Con alegría, porque hemos alimentado nuestro amor a Dios y al prójimo, nos retiramos cantando.












Joaquín significa: "Dios dispondrá". Ana quiere decir: "la bienhechora".







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