Oremos por el Papa

Oremos por nuestro Pontífice Francisco: El Señor lo conserve y lo guarde, y le dé larga vida, y lo haga dichoso en la tierra, y no lo entregue en manos de sus enemigos. Amén.

Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu hijo el Papa Francisco, a quien constituiste pastor de tu Iglesia, y sostenlo con tu amor, para que con su palabra y su ejemplo conduzca al pueblo que le has confiado y llegue, juntamente con él, a la vida eterna.

Pensamientos

** «**"« " Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.** Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!**Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos", dice el Señor. **"El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. **¡"Mujer, qué grande es tu fe"**““Pídame lo que quiera y yo se lo concederé”.** El que tenga oídos, que oiga."**Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.**"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.**Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo"**Ten piedad, Señor, y ayudanos a corregirnos!**Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará**Conviértanse, porque el Reino de los cielos está cerca.**Estad Alegres , hay que preparar los corazones para recibir al Señor.**Juan el Bautista, nos exhorta a preparar el camino del Señor que viene a salvarnos."El Señor llega para regir los pueblos con rectitud."**Que se alegren los que buscan al Señor“Levántate y vete: tu fe te ha salvado”. * hoy realza la humildad, la modestia y la mansedumbre del Señor. Junto a esto Jesús añade otra virtud: el desinterés cuando invitamos o damos algo a los demás. Ahora bien, Él es mucho más que eso, ya que esas virtudes las posee en esencia: Jesús es la humildad, la modestia y la mansedumbre.**«Tengan ceñida la cintura y encendidas las lámparas»«Señor, enséñanos a orar»**"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo."**"Paz a este casa" Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz** Tú eres Sacerdote Eterno según el rito de Melquisedec"**"Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!"**Cuando venga el Espíritu de la verdad os guiará a la verdad completa»**«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»**" DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES, EL SEÑOR, AL SON DE TROMPETAS.**Si alguno me ama, guardará mi Palabra "**Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros como yo los he amado.**“Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice Jesús.**"Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos."**¡Dichosos los que crean sin haber visto.**Hemos resucitado con Cristo!“¡Felices Pascuas!”**."¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!" .**¡«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».**Gustad y ved qué bueno es el Señor!**Yo-soy' me envía a vosotros".***ESTE ES MI ELEGIDO. ESCUCHENLO**«Os aseguro ningún profeta es bien mirado en su tierra."Tú eres mi Hijo muy querido.**Señor, tú que en este día revelaste a tu Hijo unigénito a los pueblos gentiles por medio de una estrella, concede a los que ya te conocemos por la fe poder contemplar un día, cara a cara, la hermosura infinita de tu gloria.**¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!**«Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. El Señor está cerca.**"Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." «Estad siempre alertas**Yo soy Rey, pero mi Reino no es de este mundo, nos dice Jesús**“Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.»**«Los demás han echado de lo que les sobra, pero ella ha dado todo lo que tenía para vivir»**«Anda, tu fe te ha curado».**"El hijo del hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.**"Anda, vende todo lo que tienes y luego sígueme»**Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios."Los preceptos del Señor alegran el corazón.**Dice el Señor: “Yo soy el Salvador de mi pueblo”.**Quien no coja su cruz y me siga no es digno de mí"."Ayúdanos a permanecer junto a ti, Señor.**Abres tú la mano, Señor, y nos sacias."**Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen», dice el Señor.**Dios llama a todos sus hijos para darles un lugar propio en la vida y en la Iglesia**Id y contad a Juan las cosas que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio…"««Mi carne es verdadera comida, y mi Sangre verdadera bebida; el que come mi Carne, y bebe mi Sangre, en Mí mora, y Yo en él.» (Jn 6, 56-57)**“Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.***yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".**Yo rogaré al Padre y les dará otro abogado que estará con ustedes para siempre”.**"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos"**Paz a vosotros**"CRISTO HA RESUCITADO !!! ALELUYA !!**Bendito el que viene en el nombre del Señor**Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto"**EL QUE REALIZA LA VERDAD, SE ACERCA A LA LUZ**Señor, tú tienes palabras de Vida eterna.**Maestro, ¡qué bien estamos aquí**Hijo, tus pecados quedan perdonados»**Jesús devuelve la salud, destruye el sufrimiento**«Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres»**"He ahí el Cordero de Dios "¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!**El Señor tenga piedad y nos bendiga**Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que Dios ama. **"Allanad el camino del Señor"**"Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra."**"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."" **«Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento**"El señor es mi pastor, nada me falta.**Jesús anuncia que, a su vuelta, seremos examinados en el amor.**Dichoso el que teme al Señor "Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora».** el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».**Amarás al Señor, tu Dios, con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo, nos dirá Jesús."**El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día, dice el Señor.**"Señor, enséñanos a orar"**los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos».** Lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**** FUERA DE LA CRUZ, NO HAY OTRA ESCALA POR DONDE SUBIR AL CIELO «****Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre.Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga». ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Mi yugo es suave, y mi carga ligera**TU eres SEÑOR, el PAN de VIDA !! **Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor, quien coma de este pan vivirá para siempre. **El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. ***"Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". **El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama**Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.dice Jesús**“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”, dice Jesús. **«Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores**Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto».**“No busquéis entre los muertos al que vive". ¡Dios lo ha resucitado! **Jesús le respondió: “Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” ** Dios no es "peligro" para nadie y todos pueden llegar a Él, dice el Papa**Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.” **Salir de ser buenos, para llegar a ser Santos**"Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."" ** "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."**“No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.(San Mateo Cap 7, 21 al 27) **No podeis servir a Dios y al dinero ( Mt;6;24-34)**sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.”**Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."** estemos dispuestos en todo los momentos de la vida, a ser luz y sal de la tierra.**Con un tono profético, Jesús proclama las actitudes que harán felices a sus seguidores.** “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.” **Dios es hoy, pero Dios es tambien manana**El Adviento es esperar a Dios**"Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca...” **“Estén prevenidos... estén preparados...” nos advierte amorosamente Jesús.**Dios cuida a sus fieles en la prueba y en la persecución**“La Palabra de Dios siempre es buena noticia**"El mundo se hace hermoso y bueno si se conoce esta voluntad de Dios y si el mundo corresponde a esta voluntad de Dios, que es la auténtica luz, la belleza, el amor, que da sentido al mundo. ." S.S. Benedicto XVI**"La liturgia nos une a la fiesta de Dios con toda la humanidad" **El rosario… es oración del corazón, en la que la repetición del "Ave María" orienta el pensamiento y el afecto hacia Cristo, y por tanto se hace súplica confiada a la Madre suya y nuestra." S.S. Benedicto XVI**Da lo máximo de típara vivir intensa y maravillosamente**Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos...»**«La palabra del Señor permanece para siempre; y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.»"Como Obispo de Roma y Sucesor del apóstol Pedro reafirmo, como mis predecesores, el compromiso de la Iglesia de orar y actuar sin descanso para asegurar que nunca vuelva a reinar el odio en el corazón de los hombres." S.S. Benedicto XVI**VENID A MÍ TODOS LOS QUE TENÉIS SED**Dios nos ama a pesar de nuestros pecados, recuerda Benedicto XVI.**A ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.**El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad". **“Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. **"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida,sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI** "El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes.»**Iluminados para iluminar: Seamos el rostro de Cristo a una humanidad que no lo ha visto"**"Hemos visto que la Iglesia también hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegría". S.S. Benedicto XVI**Para Dios es muy importante que tu te sientas amado por El, porque es nuestro Padre. **"No somos todavía de manera plena hijos de Dios, pero tenemos que llegar a serlo cada vez más a través de nuestra comunión más profunda con Jesús. Ser hijos es equivalente a seguir a Cristo". S.S. Benedicto XVI**“El reino de Dios está dentro de vosotros” (Lc 17,21). **El programa del cristiano, aprendido de la enseñanza de Jesús, es "un corazón que ve" dónde hay necesidad de amor, y que actúa coherentemente" (Cf. ibídem 31). S.S. Benedicto XVI**El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuente tranquilas y repara mis fuerzas.**Nos has salvado Señor; viniste para llevarnos por el camino de la luz, para traernos abundante paz; para redimirnos, y ser llevados contigo a la gloria.**La santidad consiste en la disposición del corazón. Santa Teresa de Lisieux**Buenos días, Virgen del Carmen. Por ti madrugamos. Queremos encontrarnos con la luz de tu mirada. Contigo la mañana es mañana de luz y de esperanza. Gracias por todo. Eres un regalo.**El Amor es la ciencia y la vocación del corazón humano ** Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado"**“nada te turbe, nada te espante, todo se pasa…”, Teresa de Jesus)“Os van a juzgar, como juzguéis vosotros” (Mt...**Alabad al Señor en su templo, alabadlo en su fuerte firmamento. Alabadlo por sus obras magníficas, alabadlo por su inmensa grandeza. ** “¡Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro!... ¡Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!” (Beata Isabel de la Trinidad). **"El Espíritu del Señor llena la tierra**«Contigo caminamos en esperanza, sabiduría y misión», lema del viaje apostólico de Benedicto XVI a Portugal en mayo: Fátima, Lisboa y Oporto, etapas de la visita**Aprender en la cruz la lección del amor de Dios”**“Me he sentido acogido en Malta como san Pablo”S.S. Benedicto XVI** “La Pascua es la verdadera salvación de la humanidad”***"Invoquemos a la Santísima Virgen María, para que nos alcance la gracia de experimentar la presencia de Cristo Resucitado en la Iglesia."*** "Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento." S.S.Benedicto XVI, cuaresma 2010**«Contigo caminamos en la esperanza. Sabiduría y Misión»,**“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida” **“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"**“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”."Verdaderamente, queridos amigos, los santos son los mejores intérpretes de la Biblia; éstos, encarnando en su vida la Palabra de Dios, la hacen más atrayente que nunca, de modo que habla realmente con nosotros." SS. Benedicto XVI, Enero 27, 2010**La santidad consiste en estar siempre alegres.( San Juan Bosco)**"La medida del amor es amar sin medida." (San Agustin)**"La amistad de Jesucristo sea cada día "luz y guía" para todos.(Benedicto XVI)**“Cada acto de amor del corazon humano es una sonrisa en el corazón de Dios”**La imagen del Niño Jesús, con la ternura de su infancia, nos permite además percibir la cercanía de Dios y su amor. Comprendemos lo preciosos que somos a sus ojos porque, precisamente gracias a él, nos hemos convertido a nuestra vez en hijos de Dios". S.S. Benedicto XVI**Amar a las familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolas siempre.**Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente favorable a su desarrollo.(Juan Pablo II) **Navidad no es "fábula" sino respuesta de Dios al hombre que busca verdadera paz, dice Benedicto XVI.**Él es el Señor y ella la sierva, Él es el Maestro y ella la discípula.*** ¡ Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá !"** El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos."**" Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra."** " camino prodigio de amor, de tus manos Madre vayamos a Dios."** "El anuncio del evangelio es la forma más grande de amor al prójimo"*** "A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición. (San Juan de la Cruz)**"Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías." (Santa Teresa de Liseaux)"**"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo". (San Antonio de Padua) **El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz.( Madre Maravillas de Jesús)**"La Iglesia ora, invoca a María, Estrella de la Esperanza, para que conduzca a la humanidad hacia el puerto seguro de la salvación, que es el Corazón de Cristo." S.S. Benedicto XVI"***El amor, para que sea auténtico, debe costarnos." No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar. (Madre Teresa de Calcuta)***" Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios, nos dice Jesús."** "Tú eres el Dios de los oprimidos, el protector de los humillados, el defensor de los débiles, el apoyo de los abandonados, el salvador de los que no tienen esperanza. " ( Judit 9,11)***Sólo no se equivoca quien nada hace, ni se arriesga quien nada dice".** ¡" Ven, sigue a Cristo Redentor !**No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no ora y gente que sí sabe orar." (San Alfonso)**"Dedícale tiempo al Dueño del Tiempo"**"El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar" (San Agustín)***"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás.(San Agustin)***Nunca hay que decir « no me toca», sino « ¡Voy yo!»(Don Bosco)***"La vida es un camino duro que debemos andar"**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes". ( San Agustin ) ***"Dedícale tiempo al dueño del tiempo"**"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás. (San Agustin)**La vida es riqueza, consérvala.** La vida es vida, defiéndela.(TERESA DE CALCUTA )**Cuando los cristianos lo pasamos mal, es porque no damos a esta vida todo su sentido divino.**"Es Cristo que pasa"**" ¡ Que dulce eres Señor para los que te buscan !, ¡qué serás para los que te encuentran!" **"El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree"(San Antonio de Padua)**"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes".**San Agustín decía: “En lo esencial, unidad; en lo opinable, libertad; pero en todo, caridad” ***"CRISTO HA RESUCITADO .....¡¡¡ ALELUYA !!!!***El que canta, ama. Todo el que ha aprendido a amar la vida nueva, sabe cantar".*** El amor es mas fuerte que la muerte"***Lo verdaderamente grande es creer que Jesús ha resucitado" ***"La Pascua,fiesta del amor redentor de Dios" ***"Que lleguemos a ser verdaderamente sacerdotes de la Nueva Alianza"***"Él es nuestra esperanza, Él es la verdadera paz del mundo"( Papa Benedicto XVI )***"El que pone antención en las cosas pequeñas llega a la perfección e corto tiempo. Muchos quisieran hacer cosas grandes, como predicaciones o penitencias, pero descuidan las cosas pequeñas. Quien desprecia lopeque

martes, 4 de noviembre de 2014

XXXII domingo del tiempo ordinario - ciclo A

Hoy, se nos invita a reflexionar sobre el fin de la existencia; se trata de una advertencia del Buen Dios acerca de nuestro fin último; no juguemos, pues, con la vida. «El Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio» (Mt 25,1). El final de cada persona dependerá del camino que se escoja; la muerte es consecuencia de la vida -prudente o necia- que se ha llevado en este mundo. Muchachas necias son las que han escuchado el mensaje de Jesús, pero no lo han llevado a la práctica. Muchachas prudentes son las que lo han traducido en su vida, por eso entran al banquete del Reino. 

La parábola es una llamada de atención muy seria. «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13). No dejen que nunca se apague la lámpara de la fe, porque cualquier momento puede ser el último. El Reino está ya aquí. Enciendan las lámparas con el aceite de la fe, de la fraternidad y de la caridad mutua. Nuestros corazones, llenos de luz, nos permitirán vivir la auténtica alegría aquí y ahora. Los que viven a nuestro alrededor se verán también iluminados y conocerán el gozo de la presencia del Novio esperado. Jesús nos pide que nunca nos falte ese aceite en nuestras lámparas. 

Por eso, cuando el Concilio Vaticano II, que escoge en la Biblia las imágenes de la Iglesia, se refiere a esta comparación del novio y la novia, y pronuncia estas palabras: «La Iglesia es también descrita como esposa inmaculada del Cordero inmaculado, a la que Cristo amó y se entregó por ella para santificarla, la unió consigo en pacto indisoluble e incesantemente la alimenta y la cuida. A ella, libre de toda mancha, la quiso unida a sí y sumisa por el amor y la fidelidad».

Liturgia de las Horas: Propio del Salterio
Color: Blanco
Santoral
Entrada:

Nos estamos acercando al final del año litúrgico, por eso la Palabra de Dios adquiere hoy una particular importancia. Hoy es un día de serena reflexión y de profunda oración. El Señor llega, casi de repente, y es muy importante mantenernos vigilantes.


Primera Lectura: Sabiduría 6, 13-17 (Encuentran la sabiduría los que la buscan)

La sabiduría es imaginada como una persona (una mujer) a la que se ha de buscar y amar. La búsqueda de la sabiduría, es decir, la búsqueda del camino de Dios, es el único objetivo que podemos tener en la vida. Y el que busca sinceramente ese camino, sin duda que lo encontrará.
  • Salmo Responsorial: 62
    "Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío."
    Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, / mi alma está sedienta de ti; / mi carne tiene ansia de ti, / como tierra reseca, agotada, sin agua. R. ¡Cómo te contemplaba en el santuario / viendo tu fuerza y tu gloria! / Tu gracia vale más que la vida, / te alabarán mis labios. R. Toda mi vida te bendeciré / y alzaré las manos invocándote. / Me saciaré como de enjundia y de manteca, / y mis labios te alabarán jubilosos. R. En el lecho me acuerdo de ti / y velando medito en ti, / porque fuiste mi auxilio, / y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a Tí y tu diestra me sostiene. R.
Segunda Lectura: I Tesalonicenses 4, 12-17 (A los que mueren en Cristo, Dios los lleva con Él)

Pablo, en la primera carta a los tesalonicenses, asegura que en el momento oportuno los que ya han muerto resucitarán y encabezarán la comitiva que avanzará hacia el lugar de la estancia definitiva con el Señor. También Pablo nos recuerda en esta segunda lectura la promesa de Dios, escuchen atentos este mensaje.


Tercera Lectura: Mateo 25, 1-13 (Parábola de las diez doncellas)

Vamos a escuchar una parábola, tomada de San Mateo, este texto nos presenta un rico mensaje: “Velen porque no saben el día ni la hora”. De esta manera la luz viva de las lámparas se convierte en signo de la fe y de la esperanza vigilantes. Presten mucha atención a este mensaje, pero antes entonemos el aleluya.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: -El Reino de los Cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. 
Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡"Que llega el esposo, salid a recibirlo"!. Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas". Pero las sensatas contestaron:"Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis."
Mientras iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos". Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco".
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.



Palabra del Señor.

Oración universal

A cada petición contestaremos: "Escúchanos, Señor"


  • Por la Iglesia, para que se mantenga siempre a la expectativa del reino de Dios con sus lámparas encendidas. Roguemos al Señor...


  • Por nuestra comunidad, para que celebrando la memoria del Señor hasta que Él vuelva, permanezcamos en vigilancia activa. Roguemos al Señor...


  • Por los sacerdotes, religiosos y religiosas, para que sean constantes en la búsqueda de la verdad y mantengan sus lámparas encendidas con su testimonio de vida. Roguemos al Señor...


  • Por nosotros los aquí reunidos, para que tengamos sabiduría para hacer lo que tenemos que hacer y no lo dejemos para mañana. Roguemos al Señor...
Reflexión:
Un grupo de turistas iba a emprender una excursión por las montañas. La carretera era estrecha y llena de curvas peligrosas.
El conductor estaba nervioso, era la primera vez que hacía ese recorrido. Antes de comenzar la excursión se plantó delante del autobús y dijo sus oraciones.
Apenas recorridos unos kilómetros, el motor comenzó a calentarse. No había agua en el radiador. Eso tenía fácil arreglo. Pero faltando muchos kilómetros para la meta, el autobús se paró. No había gasolina en el tanque. Se quedó vacío. Los turistas tuvieron que esperar largas horas antes de ser auxiliados.
El conductor había orado antes de salir pero no había echado agua al radiador y no había llenado el tanque de gasolina.
En nuestro mundo, y entre nosotros, hay personas que viven como turistas. El turista es el que disfruta de un lugar, lo usa unas horas o unos días y habitualmente lo deja peor de lo que lo encontró.
Los hay que viven como peregrinos. Hacen muchos sacrificios, pero sólo les interesa la meta. Y se desentienden de lo que pasa a su alrededor.
Los hay indiferentes. El mundo pasa. La vida es una historia contada por un idiota.
¿Para qué trabajar? ¿Para qué preocuparse?
Los impíos dicen: comamos, bebamos, gocemos...que esto no da más de si.
Algunos creyentes: oran mucho pero no echan agua al radiador ni llenan el tanque de gasolina.
Todas estas personas son las cinco doncellas necias que esperan al novio dormidas y vacías.
Y están las cinco doncellas sabias. Estas son las que saben que el mundo es un lugar hermoso, que hay que disfrutar, pero que hay que dejarlo mejor de lo que lo encontramos. Las que saben que hay que hacerlo más humano, más justo, más solidario, más fraterno, más según el proyecto de Dios.
Son sabias las personas que saben que hay una meta final, una nueva patria, pero este mundo es hoy nuestra casa y nuestra patria y hay que comprometerse con todas las causas justas , hay que hincar el diente a los problemas que a todos nos afectan y hay que mancharse las manos.
Son sabias las personas que saben que hay un fin del mundo y oran por los cielos nuevos y la tierra nueva y oran para que venga a nosotros el Reino del Padre y oran para que el novio llegue y nos introduzca en el banquete de bodas, pero viven preparados y trabajando. No saben a qué hora va a llegar el novio y viven "como si Dios no existiera". Saben que Dios no es un capataz que nos vigila, pero saben que Dios está presente y le agradan haciendo lo que nos ha mandado: ser sal y luz de la tierra y ser aceite que sana las heridas.
Jesús nos dice a todos hoy: "Estén vigilantes porque no saben ni el día ni la hora".
La pregunta para el cristiano no es ¿cuándo se acabará el mundo? La pregunta es: ¿está usted preparado?
Unos preparan oposiciones. Otros preparan un viaje exótico. Otros se preparan para un futuro inmediato. Otros viven al día.
Nosotros nos preparamos par lo mejor, para una fiesta de bodas, para recibir al novio y el novio es Jesucristo.
Y como el novio se retrasa más de la cuenta, unos se quedandormidos, otros se van al bar de la esquina y otros piensan que no hay que esperar a ningún Godot; la suerte ya está echada, pase lo que pase.
Sí, el novio se retrasa, pero viene, y nos invita a nosotros que tenemos un poco de sabios y un poco de necios a buscar la sabiduría. La prudencia intenta resolver lo inmediato. La sabiduría contempla la totalidad de la vida.
Esta es una de las parábolas del evangelio en que todos los personajes son mujeres.
A media noche son las portadoras de la luz a la comunidad. Esperan y vigilan. Viven en la fe y en el amor al Señor.
Si yo hubiera escrito esta parábola, habría descrito a cinco mujeres sabias y a cinco hombres necios.
Los hombres vivimos lo inmediato.
Nos devoran los instintos.
Nos matan los problemas, los negocios.
No tenemos tiempo para lo importante: Dios, los hijos, la comunidad, las cosas del espíritu, la oración...
Nos envenena la avaricia, el prestigio, el tener más...
Nos contentamos con poco. Nos basta el presente. Nos basta un ligue más para la colección. Nos basta la tierra. No tenemos un horizonte trascendente.
Jesucristo es importante. Descrubrámosle en este hoy de nuestra vida y Él será nuestro mañana feliz.
FELIZ DOMINGO EN LA PAZ DEL SEÑOR !!

lunes, 27 de octubre de 2014

Solemnidad de Todos los Santos - 1º de noviembre


"Gocémonos todos en el Señor,
al celebrar esta fiesta en honor
de todos los Santos, de cuya
solemnidad se alegran los Ángeles,
y ensalzan al Hijo de Dios".
Esta fiesta pone alas en nuestras almas para volar hasta el Cielo; nos coloca, con la fe, en la mansión dichosa de los escogidos, y nos hace asistir a la liturgia misteriosa de los palacios eternos.
Y podemos repetir con San Juan: «Vi una gran muchedumbre que nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y lenguas, que estaban junto al trono y delante del Cordero, revestida de un ropaje blanco, con palmas en sus manos, y exclamaban a grandes voces, diciendo: «Bendición y gloria y sabiduría y acción de gracias y honra y poder y fortaleza a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.»
Nuestros ojos se esfuerzan por penetrar en aquel mundo maravilloso de figuras recamadas de oro y sumergidas en un océano de felicidad: ojos que irradian alegría, frentes inundadas de luz, bocas llenas de alabanza y exentas de desdén, semblantes henchidos de dulzura, paz, gloria y bienaventuranza. Tal vez algunas son familiares para nosotras; las conocemos o las adivinamos; el hombre del arpa sonora y la cara inspirada; el que levanta con manos de hierro las tablas de la Ley; el profeta de la mirada de águila; la figura escuálida y pequeña del Apóstol, que sostiene la espada encendida y enrojecida en el fuego de su sangre... Moisés, David, Isaías, Pablo, y con ellos los príncipes y los magnates de aquel pueblo glorioso tienen para nosotros algún distintivo que nos permite reconocerlos y señalarlos con el dedo. Aquella joven de mirada extática, que sostiene una rueda con sus manos de color de lirio, es Catalina, la mártir; aquella otra que canta su dicha y mueve con dedos gráciles las cuerdas del arpa, es Cecilia, la virgen romana; aquel anciano de larga barba y amplia vestidura, rodeado de una multitud de hombres y mujeres, que llevan su misma cogulla, es Benito, el patriarca de los monjes de Occidente.... Pero ¿y el glorioso tropel que le circunda? ¿Y el ejército innumerable que llena los ámbitos del Cielo, sus templos, sus jardines, sus paisajes misteriosos e inefables? Ni sabemos sus nombres, ni conocemos su vida. Pero los admiramos y los amamos. Nuestro corazón se abre delante de ellos, ofrendando el incienso de la alabanza e implorando un latido del suyo o alguna de sus miradas compasivas. Con una santa envidia contemplamos aquellos rostros, donde ya no queda huella del dolor. Sus frentes llevan el sello aristocrático de los héroes, sus manos empuñan la palma que no se marchita, en sus sienes brillan las coronas del triunfo. Atletas valerosos, guerreros afortunados, lucharon y vencieron. Amaron la verdad con frenesí, cultivaron con paciencia la buena semilla en el campo de su alma, dejaron regueros de rosas en su camino, sembraron la alegría y la paz, levantaron fanales de luz en medio de sus hermanos, disiparon tinieblas, vencieron monstruos, mataron errores, destruyeron ídolos, aliviaron miserias, iluminaron la vida y lucharon con divino ardimiento para ensanchar las fronteras del reino de Cristo. Vencidos, acaso, un día, lograron levantarse de nuevo y arrebatar al enemigo la victoria. Y lo mismo los que se levantaron que los que nunca cayeron, todos gozan ahora de aquella vida para siempre bienaventurada que enajenaba su espíritu mientras vivieron en este mundo. Un río impetuoso alegra a estos habitantes de la ciudad de Dios; y sus aguas, no cabiendo ya en las riberas del Cielo, llegan hasta nosotros, hinchan nuestros corazones y nos obligan a exclamar: «Alegrémonos todos en el Señor, en este día de la fiesta que celebramos en honor de Todos los Santos, por cuya solemnidad se alegran los ángeles y alaban con ellos al Hijo de Dios.»
Así canta la Iglesia al ofrecer hoy la misa en honor de todos sus hijos trasladados de la muerte a la vida, del combate al descanso. Día tras día, a través del ciclo del año, va presentando a nuestra veneración y a nuestra imitación sus glorias más espléndidas; pero, Madre fecunda y amorosa, no puede olvidar a aquellos de sus hijos cuyos nombres desconocen los hombres, pero que están escritos en el libro de la vida. Cuando Roma acabó de conquistar el mundo, quiso levantar un monumento imperecedero al poder de todos los dioses. El Panteón debía ser el testimonio perenne de su gratitud. Pero ella misma fue vencida por Cristo, y desde entonces la morada de los dioses se convirtió en templo de los mártires. Ya no seria el refugio de vanas sombras y leyendas sin alma, sino la casa de los santos de Dios, que harían verdadero el título que le diera el paganismo: panteón, templo de todos los dioses. «Yo dije—clamaba el salmista—: vosotros sois dioses, y todos, hijos del Altísimo.»
En los primeros años del siglo VII, un Papa, Bonifacio IV, recorría las catacumbas, emocionado al recoger en aquellos subterráneos el palpitar generoso de los tiempos heroicos del cristianismo. Calixto, Ceferino, Sebastián, Cecilia, Inés, Valeriano..., nombres luminosos que hablaban de gestas inmortales. Pero, también, ¡cuántos sepulcros sin un verso, sin una letra, sin un indicio que dijese quién descansaba en el interior! ¡Cuántos huesos anónimos! Y, sin embargo, eran huesos consagrados por el martirio. Junto a ellos se veía la palma victoriosa, o el instrumento del suplicio, o la ampolla de cristal donde los cristianos recogieron su sangre. Tal vez podían distinguirse aún sus vestidos enrojecidos, sus cabezas segadas, sus miembros ahumados, mutilados o magullados. Y he aquí que llega el Pontífice, recoge tembloroso aquellas prendas sagradas, y, sacándolas de la oscuridad, las coloca en aquel templo que Agripa levantara seis siglos antes a la gloria de los dioses paganos. En sus vestidos pontificales brillan la púrpura y las piedras que llevaron antaño los perseguidores, veinticuatro carros le siguen llevando los venerables trofeos y los hijos de los quirites cantan el himno de la marcha triunfal: «Vuestra salida será dichosa y vuestro caminar lleno de alegría. Al veros, los montes saltan de gozo, y las colinas famosas de la ciudad de Rómulo os aguardan con impaciencia. Apareced ya, santos de Dios, dejad el puesto del combate, entrad en Roma, que es ya la Ciudad Santa; bendecid al pueblo romano, que os sigue al templo de las falsas divinidades, desde hoy iglesia vuestra, para adorar en él con vosotros la majestad del Señor.»
Este hecho fue el primer paso en el nacimiento de la fiesta de Todos los Santos. Pronto la solicitud de la Iglesia se extiende más lejos. A los mártires de Roma se asocian los de toda la cristiandad; y a los que derramaron su sangre para dar testimonio de su fe, vienen a juntarse todos los justos que se santificaron día tras día en el cumplimiento cotidiano del deber, martirio lento y oscuro, mas no por eso menos difícil y heroico que el de la sangre. Ya en el siglo VIII, Beda el Venerable escribía estas bellas palabras: «Hoy, dilectísimos, celebramos en la alegría una sola fiesta, la solemnidad de Todos los Santos, cuya sociedad hace que el Cielo tiemble de gozo, cuyo patrocinio alegra la tierra, cuyos triunfos son la corona de la Iglesia, cuya confesión, cuanto más varonil, más ilustre es en su gloria, porque al crecer la lucha, crece también la honra de los luchadores y a la fuerza de los tormentos corresponde la grandeza del premio.»
La fiesta se había completado abriendo a nuestra consideración los horizontes infinitos de la santidad creada e increada. Ante todo, la Trinidad Beatísima, el Rey de esos reyes que son los santos, el Dios de los dioses de Sión, Dios todo en todas las cosas. «Venid—canta la liturgia del día—, adoremos al Rey de los reyes, porque Él es la corona de todos los santos.» Después, María, canal de la gracia, que produce la santidad en los hombres, y tras Ella los nueve coros angélicos y todos los escogidos que nacieron de Adán; los patriarcas y los profetas, los apóstoles y los mártires, los confesores y las vírgenes; rosas de martirio y violetas de humildad, siemprevivas de caridad y lirios de pureza; los que dejaron su huella luminosa en la senda de la Humanidad, y los que se extinguieron en el silencio bajo la mirada bondadosa de Dios; los que fueron luminarias de su siglo, y los que vivieron con nosotros una vida ignorada y humilde; los ancianos de paso vacilante y manos temblorosas, pero de corazón juvenil para abrazarse con el deber; los niños que comenzaban a vivir y corrieron impacientes al manantial de una vida mejor; los jóvenes que despreciaron los encantos que el mundo les ofrecía y animosos dejaron ensueños por realidades; el rey que entre los esplendores del trono conservó puro su corazón y se sirvió de su poder para hacer felices a los pueblos; el poderoso que no puso su corazón en el brillo del oro, sino que siguió sencillamente la ley santa del Señor; el pobre sacerdote que en el rincón de su aldea, desterrado casi del mundo, repartió el pan de su mesa con el labriego y el mendigo; el honrado comerciante, el humilde labrador, la doncella dulce y recatada, la esposa virtuosa y solícita, la madre cuidadosa y amante, el criado fiel, el industrial laborioso, el pobre artesano, el mendigo que corre los caminos helados o los deseos, devorado acaso por el ardor de la fiebre y la tristeza de soledad. Todos los que en la riqueza o en la pobreza, en la obediencia o en el poder, supieron hacerse santos, imitando las virtudes del modelo de toda santidad, Jesucristo, son este día el objeto de nuestro culto. Con nuestra fe los vemos en aquella patria de todo contento como los veía el vidente de Patmos, vestidos con las cícladas de oro, ceñidas las sienes con brillantes coronas, cantando el cántico nuevo, que sólo ellos pueden cantar, y bebiendo la dicha perenne en la fuente maravillosa de la Sangre del Cordero. Tal vez, como Dante, atravesamos el empíreo escuchando aquel himno que no se acaba nunca: «Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.» Sus ecos alegran nuestro corazón, abren nuestros ojos a los misterios insondables, y tenemos que exclamar con el poeta: «Todo el universo me parecía una sonrisa. El reino de la alegría, con todo su pueblo, antiguo y nuevo, dirigiéndose hacia un solo punto, era todo una mirada, era todo un solo amor. ¡Oh triple luz, que, parpadeando en una sola estrella, sacias de esta manera aquellos ojos, míranos aquí abajo en nuestras tempestades!»
En nuestras tempestades.... Temblamos todavía en la incertidumbre, aún nos envuelven los miedos veladores de la noche; pero tenemos un ancla, que es la fe, y una luz, que es la esperanza, y un guía, que es el amor; y oímos esta palabra: «Bienaventurados los que lloran»; y esta otra: «Dichosos los que han sido convidados a las bodas del Cordero.» Nosotros hemos recibido esta invitación, y hay allí muchas sillas que nos aguardan. Iremos a la casa del Señor. Nuestros pies están aún en sus atrios; pero nuestros ojos contemplan con alborozo las tribus innumerables que llegan hasta ti, ¡oh Jerusalén! ciudad de paz, construida en la concordia y el amor.
ENTRADA 
Hermanos y hermanas, bienvenidos a la fiesta de Todos los santificados por la gracia de Dios y por la sangre de Cristo. "Sean santos", nos dice el Señor. Hoy celebramos esta gran comunión con todos los santos del cielo y todos los que vivimos esta hermosa vocación a la santidad, la vocación del cristiano.
Con fe en el Dios que nos santifica y con la alegría de vivir en su amistad, comencemos la celebración de la Eucaristía.
PRIMERA LECTURA :Apocalipsis 7, 2-4.9-14;
Canto de los redimidos, de los salvados por la sangre del cordero.
Canto que celebra a hombres y mujeres de toda raza, lengua y nación.
Canto al Dios de la salvación.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA : Juan 3, 1-3;
San Juan proclama la razón de nuestra alegría y de nuestra esperanza: el amor de Dios que nos hace hijos suyos.
A los que no conocen el amor de Dios, hoy, les invitamos a dejarse inundar por su luz y su promesa de salvación.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.
EVANGELIO : Mateo 5, 1-12
El Señor nos llama dichosos y felices.
El Señor nos asocia al Reino de los santos, a la tarea de hacer felices a los hermanos.
El Señor es nuestra bendición y felicidad.
Escuchemos la proclamación del evangelio.
ORACIÓN DE LOS FIELES
  1. Oremos por los gobernantes de las naciones para que reconozcan la imagen del creador en todas las personas y legislen a favor de los más necesitados.
  2. Oremos por los líderes de las iglesias para que, a pesar de las persecuciones, sean un rayo de esperanza para todos.
  3. Oremos por todos nosotros que formamos la iglesia de Jesús, para que veamos siempre su presencia en los pobres, los perseguidos y los marginados.
  4. Oremos por todos los que nos damos cita en nuestra iglesia para que no olvidemos a Dios que es la fuente de toda bendición y de la paz.
  5. Oremos por los difuntos de nuestra parroquia y de nuestras familias para que reciban la corona de gloria reservada a los santos.


FELIZ DIA DE TODOS LOS SANTOS !!

Comemoracion de TODOS los difuntos - 2º de Noviembre


ENTRADA
Bienvenidos todos a la celebración de la vida en el Señor. Recordamos y oramos, hoy, por todos los que nos han precedido en el camino a la casa del Padre.
Hoy, dejamos nuestros sufrimientos y miedos a los pies de Jesucristo que abrazó la muerte por nuestra salvación.
Nosotros estamos también llamados a alegrarnos y a resucitar a la vida con ellos.
La comunidad del Pilar se reúne aquí para celebrar la fe y la vida en el Señor.
Entonemos juntos el canto de entrada.
PRIMERA LECTURA
El profeta nos recuerda que todos los que tienen su nombre escrito en el libro escaparán a la muerte y brillarán como estrellas para siempre. Hay una promesa de felicidad y de vida hecha por Dios y Dios cumple su palabra.
Nosotros venimos aquí a recordar la promesa, a alimentar nuestra esperanza y a aprender a vivir para heredar la bendición de Dios.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

SEGUNDA LECTURA
El bautismo fue nuestra primera experiencia de muerte. Muerte al pecado y a la esclavitud. Esta muerte es la lucha de la vida cristiana.
Cristo, el que vive, es nuestra fuerza en esta lucha y nuestra gloria en la dificultad.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.
EVANGELIO
Jesús es el que cumple todas las promesas. Es el que con los brazos siempre abiertos recibe a los que creen en él. La fe cura y salva a los hombres. La fe en Cristo salva y vence al gran enemigo del hombre: la muerte.
La palabra aquí proclamada nos ayuda a vencer nuestros miedos.
Escuchemos la proclamación del Evangelio.
En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí, no lo echaré afuera; porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
ORACIÓN DE LOS FIELES

  1. Oremos por la Iglesia para que anuncie con fuerza a sus hijos el evangelio de la vida y del amor. Roguemos al Señor.
  2. Oremos por los gobernantes para que, disipando toda hostilidad, destruyan las armas que amenazan y matan a los humanos.
  3. Oremos por los jóvenes para que abandonen las adicciones dañinas, respeten la vida y crezcan en el amor al bien.
  4. Oremos por todos los enfermos de la parroquia, por los que viven solos y por los ancianos para que vivan con esperanza en medio de la debilidad y la prueba.
  5. Oremos por todos los difuntos de nuestra comunidad para que descansen en la paz y en los brazos amorosos de Dios Padre.

DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO - Ciclo A




PRIMERA LECTURA
Os apartasteis del camino y habéis hecho tropezar a muchos en la ley
Lectura de la profecía de Malaquías 1, 14-2, 2b. 8-10
«Yo soy el Gran Rey, y mi nombre es respetado en las naciones -dice el Señor de los ejércitos. Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes.
Si no obedecéis y no os proponéis dar gloria a mi nombre -dice el Señor de los ejércitos-, os enviaré mi maldición.
Os apartasteis del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis invalidado mi alianza con Leví -dice el Señor de los ejércitos-.
Pues yo os haré despreciables y viles ante el pueblo, por no haber guardado mis caminos, y porque os fijáis en las personas al aplicar la ley.
¿No tenemos todos un solo padre? ¿No nos creó el mismo Señor?
¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo, profanando la alianza de nuestros padres?»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 130, 1. 2. 3

R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R.

Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. R.
Espere Israel en el Señor ahora y por siempre. R.

SEGUNDA LECTURADeseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 29 7b-9. 13Hermanos:
Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos.
Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.
Recordad si no, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.
Ésa es la razón por la que no cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.

Palabra de Dios.

Aleluya Mt 23, 9b. 10b
Uno solo es vuestro Padre, el del cielo,
y uno solo es vuestro consejero, Cristo.
EVANGELIONo hacen lo que dicen
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 1-12
En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: -«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. »


Palabra del Señor.

martes, 21 de octubre de 2014

XXX Domingo del Tiempo Ordinario ciclo A

Érase una vez un rey que no tenía hijos para sucederle y puso un gran anuncio en los periódicos invitando a los jóvenes a solicitar la adopción en su familia. Sólo se requerían dos condiciones: amar a Dios y amar al prójimo.
Un muchacho campesino quería, pero no se atrevía a presentarse porque iba cubierto de harapos. Se puso a trabajar, hizo dinero, compró ropa nueva y se puso en camino para intentar ser adoptado por la familia del rey.
Cuando ya estaba llegando al palacio, se encontró con un mendigo que tiritaba de frío. El joven campesino se conmovió y le dio su ropa nueva. Vestido de harapos, le parecía inútil continuar pero decidió terminar el viaje y llegar al palacio. Llegó y todos los empleados se burlaban de él. Finalmente fue admitido a la presencia del rey.
Cuál no fue su sorpresa cuando vio que el rey era el mendigo del camino y que vestía las ropas que le había regalado.
El rey bajó de su trono, abrazó al joven y le dijo: “Bienvenido, hijo mío”.
Dios Padre es ese rey que bajó de su trono, se vistió con nuestras ropas, nuestra carne, y nos dijo y sigue diciendo: Bienvenidos, hijos míos.
Jesús, el Dios hecho hombre, el Cristo, el ungido, el Salvador, el hombre para los demás y el maestro, es sometido a una nueva entrevista por los reporteros del Jerusalem Post y del Heraldo Soria.
Jesús, ¿qué opinas, de los 613 mandamientos de la Ley, cuál es el más importante?
¿Conocía Jesús esos 613 mandamientos? No lo sé. Sí sabemos que, a veces, algunos se los pasaba por alto: curaba en sábado, perdonaba pecados, comía sin lavarse las manos, se dejaba acariciar por la mujer pecadora, permitía que sus discípulos no ayunaran…
Jesús sabía que entre esos 613 mandamientos había unos más importantes que otros.
Jesús sabía que entre esos 613 mandamientos había uno que era tan importante que aunque se cumplieran los 612 si no se cumplía ése de nada servía la observancia y el cumplimiento de los 612.
Jesús sabía que su Padre es amor, que él vino para mostrarnos el amor en acción y que el Espíritu Santo es la fuerza del amor en nosotros.
Y escogió dos textos de la Palabra de Dios para responder a los reporteros de los periódicos: “Amarás al Señor tu Dios”…Deuteronomio 6,5 y “Amarás a tu prójimo”…Levítico 19,18
“Toda la Ley y los Profetas se resumen en estos dos mandamientos. En este único mandamiento. Recuerdan la “imagen” del César en las monedas y la “imagen” de Dios en cada ser humano?
A Dios se le ama en lo concreto, lo tangible y palpable y lo palpable y visible es el ser humano, imagen de Dios, hijo de Dios. La originalidad y la novedad que Jesús introdujo en la historia de las religiones y de los hombres fue unir en uno sólo estos dos mandamientos. Jesús no los inventó, pero sí los unió en uno sólo.
El amor es uno, es único y es glorioso como el rostro de Dios.
El cristiano ya no vive bajo el signo de Aries o Piscis sino bajo el signo del amor tal como lo vivió nuestro maestro Jesús.
La última tentación de Jesús no fue el amor de una mujer, su última tentación fue la cruz y se abrazó a la cruz por amor a todos nosotros.
Por amor se hizo hombre.
Por amor se hizo obediente.
Por amor pasó su vida haciendo el bien a los oprimidos.
Por amor derramó su sangre.
Por amor se quedó en la eucaristía.
Por amor y para amar nos dio el don del Espíritu Santo.
Por amor y para vivir en el amor vendrá a buscarnos en el último suspiro de nuestra vida.
La vida de Jesús no tiene sentido sin la pasión y la voluntad de amar. La Biblia es la carta de amor más hermosa que tenemos, es la historia de amor, de un amor, del gran amor de Dios.
Ustedes me dirán, padrecito, todo eso ya lo sabía. No ha dicho nada nuevo. O sea que ya puede poner el punto final.
Déjeme decir una cosa porque no ha caído aún en la cuenta de que usted “no sabe amar”. A lo mejor no ha batido aún el record de ese famoso deportista que presume de haberse acostado con más de veinte mil mujeres, pero “usted no sabe amar”.
Usted que tiene tiempo para ir al fútbol y jugar al golf y…
Amar es dedicar tiempo a quien se ama.
Amar es estar al servicio de quien se ama.
Amar es escuchar el grito de quien se ama.
Amar es sacrificarse por quien se ama.
Amar es dar la vida por quien se ama.
En la sociedad en la que vivimos el amor se ha convertido en un artículo de consumo: amor de telenovela, amor de playboy, amor de vacaciones, amor de una noche…
El amor en la Iglesia y para sus seguidores es una responsabilidad, responsabilidad de crecimiento personal, de crecimiento en el conocimiento y en el amor de Dios y de los hermanos.
Sólo el que deja entrar a Jesús en su vida sabrá y podrá amar como Jesús.
Sólo el que se deja transformar por el Espíritu Santo entenderá y sabrá amar como Jesús.
Liturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Verde
Santoral
ENTRADA
Hermanos, bienvenidos a la fiesta del Señor y de la comunidad.
Hoy, vamos a abrir el oído a la Palabra de nuestro Dios.
Hoy, vamos a renovar nuestra alianza con Dios.
Hoy, vamos a escuchar los gemidos de los hermanos y les vamos a abrir el corazón.
Hoy, vamos a celebrar una fiesta con nuestro Dios.
Comencemos cantando el canto de entrada.
PRIMERA LECTURA
Esto dice el Señor a su pueblo, en este Sinaí que es nuestro templo.
El mal que haces a los más humildes llega hasta mí y me ofende y me subleva. Deja de hacerlo.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.
Esto dice el Señor: No explotarás ni oprimirás al extranjero, porque también vosotros 
fuisteis extranjeros en Egipto. No maltratarás a la viuda ni al huérfano. Si maltratas, él 
clamará a mí y yo escucharé su clamor; mi ira se encenderá y os mataré a filo de 
espada; vuestras mujeres serán viudas y huérfanos vuestros hijos. Si prestas dinero a alguno de mi pueblo, al pobre, vecino tuyo, no serás usurero con él, exigiéndole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de la puesta del sol, porque ése es su único abrigo con que cubre su cuerpo. Si no, ¿con qué va a dormir? Si recurre a mí, yo le escucharé, porque soy misericordioso. 
Palabra de Dios.
SEGUNDA LECTURA
Recibir la Palabra es recibir la alegría del Espíritu.
Recibir la Palabra es convertirse a Dios.
Pablo se siente orgulloso de su misión y de su comunidad. Nosotros también nos situamos ante Dios y su Palabra para acogerla.
Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.
Hermanos: Vosotros sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. 
Y vosotros habéis seguido mi ejemplo y el del Señor, recibiendo la predicación con el gozo del Espíritu Santo aun en medio de grandes tribulaciones, hasta convertiros en modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Así es como desde vosotros se ha difundido la palabra del Señor; y no solamente en Macedonia y en Acaya, sino por doquier es conocida vuestra fe en Dios, de suerte que no tenemos necesidad de hablar de ella. Ellos mismos van refiriendo la acogida que nos hicisteis, y cómo dejasteis la idolatría y os convertisteis para servir al Dios vivo y verdadero, con la esperanza de que su Hijo Jesús, al que él resucitó de entre los muertos, vuelva del cielo y nos libre del desastre inminente. 
Palabra de Dios.
EVANGELIO
El corazón del cristiano no puede estar dividido.
Jesús, con sus palabras y su vida, nos dice que en el proyecto de Dios no hay división.
Amar a Dios es amar a los hombres y amar a los hombres es amar a Dios. Dos mandamientos pero un solo amor.
Escuchemos la proclamación del evangelio
En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: -¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
Él le dijo: -“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
  1. Por la Iglesia y sus líderes para que obedezcan a Dios y sirvan con amor a su pueblo.
  2. Por los líderes de las naciones para que el Espíritu guíe sus decisiones a favor de la justicia y de la paz.
  3. Por nuestra comunidad para que se dé en ella el signo cristiano del amor.
  4. Para que todos los niños y jóvenes puedan crecer en familias cristianas y unidas.
  5. Por los ancianos, los enfermos y los que viven solos para que experimenten el amor de Dios y de los suyos.
  6. Por todos los difuntos de la comunidad y (nombres…) para que vivan para siempre en el amor de Dios Padre.
  7. Para que surjan vocaciones misioneros entre los jóvenes cristianos. Roguemos al Señor.
  8. - Por nuestra Parroquia, para que nos haga cada vez más auténtica y misionera. Roguemos al Señor.
  9. Por nosotros, para que seamos auténticos testigos del amor de Dios. Roguemos al Señor.
Evangelio según san Mateo (22,34-40), del domingo, 26 de octubre de 2014
Al celebrar pues la Eucaristía, que es el memorial del Amor de Dios manifestado en el sacrificio redentor de Cristo, dispongámonos a realizar en nuestra vida el mandamiento del amor que el propio Jesús nos dejó como testamento, en el sentido nuevo y pleno que Él quiso darle a la Regla de Oro: Ámense los unos a los otros como yo los he amado (Evangelio según san Juan 13, 34)
Imita a la Virgen María para que seas misionero en tu ambiente y seas “pan partido para el mundo”  

FELIZ DOMINGO EN LA PAZ DEL SEÑOR!!